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Las casualidades en política no existen. Y si se produce alguna, es que está cuidadosamente preparada.

Después de haberse zampado unos cubatas, la mujer se da la vuelta, mira al hombre fijamente a los ojos y le dice:

"Oye, quiero decirte algo, yo jodo a cualquiera, en cualquier momento y en cualquier lugar, su casa, la mía, en el coche...no me importa. Simplemente me encanta.

El tipo, con una sonrisa de oreja a oreja, responde,

"¿En serio?, ¡yo también soy político!...¿a qué partido perteneces tú?

SALVEMOS AL TIO PEPE

SALVEMOS AL TIO PEPE
SALVEMOS AL TÍO PEPE.

sábado, 10 de diciembre de 2011

TORRENTE 5 (POR AHÍ, SÍ, POR AHÍ TE LA HINCO).

Llegó como llegan las plagas.

La bicicleta nooooo, malditos sociatas.

Llegó tras una época de vacas gordas y bien cebadas, porque las plagas, cuando llegan en medio de la desolación, pues que como casi que no te das cuenta.

Total !¿qué más da una pústula más que menos cuando se te está cayendo a trozos hasta el pinganillo?!.

Llegó insidiosamente, tras unos años de preparación en la sombra, como ese cáncer que te descubren en una exploración rutinaria y que ya te está corroyendo hasta el tuétano.

Llegó, al igual que el cáncer, como solo los sociatas saben hacer, infiltrando hasta los últimos rincones, inundando de ponzoñosos y pútridos elementos hasta el último y recóndito  lugar de la Administración, convirtiéndolo todo en un lodazal infectado de alimañas carroñeras dispuestas a llevarse hasta la última migaja.

Y como ese cáncer, explotó en un "aquí estoy yo porque he venido", llevándose por delante las vidas que hizo falta, con tal de conseguir el "Poder".

Durante casi ocho angustiosos años convirtió todos los órganos de la sociedad en un amasijo informe, en una masa putrefacta, descompuesta y maloliente.

Redujo a escombros toda la estructura de la Administración, y como una lepra en su último estadío, produjo el desmembramiento de todas cuantas partes del cuerpo de la Nación infectó.

Como en toda infección maligna que se precie, el bacilo sociata se simbiotizó con otros gérmenes patógenos periféricos, hasta conseguir la mortal combinación necesaria para acabar convirtiendo en un agonizante ser nuestra Patria.

Esta infección de bichos, bichas y biches, malignos hasta decir basta, tiene una característica especial y que le hace mortal de necesidad, que no es otra que la de infectar en primer lugar de forma especialmente eficaz, todas aquellas estructuras orgánicas encargadas de la producción de defensas ante la infección por cualquier organismo que lo ataque. O sea como un SIDA social.

Apreciése la multitud de boquillas succionadoras del virus sidosociata.

Una vez conseguido ello, los anticuerpos anti-sociatas inactivados, estas criaturillas, puestas sobre la faz de la tierra para poner a prueba la resistencia y la cordura de las gentes de bien, como si de unos Job redivivos se trataran, tienen vía libre para la destrucción de la sociedad y su conversión en unos zombies vivientes, y así poder vivir del momio durante generaciones.

Un inciso. Con respecto al asuntillo de Job, no sé si por pudor, o por prudencia, los encargados de traducir las Sagradas Escrituras, omitieron el final de la historia de tan abnegado personaje.

Resulta que cuando el pobrecillo ciudadano estaba ya que no podía más de tanta pus y reputeo, de tanto divieso y tanta llaga, se encaró con Yaveh y le espetó (no sin el debido respeto a la Autoridad competente): !¿Señor, que te he hecho yo para que me trates así?!; a lo que Dios, tras un dilatado tiempo de profunda meditación, y mirando fijamente a Job, con cara de pocos amigos, respondió con atronante vozarrón: !!Job, es que hay algo en tí que me pone de los nervios!!.

Momento histórico: Job agarra un cabreo de no te menees cuando unos sociatas intentan explicarle las bondades del nuevo impuesto sobre llagas, puses y derivados. Casi le cuesta la santidad.

Otra de las características de esta infección purulenta ha sido la capacidad de convertir en un circo el solar patrio.

No ha habido, durante estos casi ocho años de Calvario, idiotez que no se les haya ocurrido, bufonada que no hayan perpetrado o gilipollez que no hayan puesto en práctica.

Y sin que les temblara el pulso. !!! A eso se le llama profesionalidad !!!.

Claro que también han contado con un púbico entregado. Más entregado que los seguidores de Curro Romero, al que se le conocen tres pases en su dilatada carrera como matador, pero al que a su enamorado público no le importa que al toro lo tenga que matar la Guardia Civil a tiros.

Bueno, pues algo así le pasa al poco respetable populacho, que lo mismo le da por dónde se la meta el socialismo, porque el socialismo es intrínsecamente bueno, aunque le destrocen moral y educativamente a sus hijos; aunque les apiolen a sus abueletes en la puerta de algún Hospital; aunque se queden en el paro. Que ya se lo dijo su padre en su lecho de muerte: ! Hijo mío, tú vota siempre al socialismo, y verás que risa!, los hay que no entienden las ironías, y así les va.

Han necesitado que se les acabe el subsidio y le vean las orejas al lobo del hambre, para que reaccionen. No todos, pero al menos sí los suficientes.

Loado sea Dios.

Y sobre todos los treponemas sociatas (qué mejor comparación de un sociata de la nueva ola que con el bicho de la sífilis), el que ha destacado por derecho propio, ha sido su gerifalte, el capo, el Barandenführer,  Zapatero.

Empezó haciendo, como solo él sabe hacerlo, el ridículo más espantoso, cuando hasta llegaron a compararlo con Mr. Bean, pero en idiota y sin gracia.

Continuó haciendo el papel de tarado mental con meningitis, lanzando al viento (propietario sin hipoteca de la Tierra), algunas de sus más celebradas frases. Celebradas por los humoristas del club de la comedia (suponiendo que a muchos de ellos se les pueda llamar humoristas, que puta la gracia que tienen).

Y ha acabado como no podía ser de otra forma.

¿En qué otro lugar podría acabar viviendo esperpento presuntamente humano como este?.

¿En qué otro lugar podría sentirse más inspirado este desperdicio?.

¿En qué otro lugar podrían descansar sus degenerados sesos, cansados de inventar tanta parida?.

¿En qué otro lugar podría imbuirse del mal gusto y la chabacanería que insufló en sus huestes?.

Pues en la casa en la que se rodó TORRENTE.

¿ Qué José Luis, nos hacemos unas pajillas?.

Y como ya iban cuatro, pues ahora toca la cinco y por ahí, sí por ahí, tonto del culo, te la hinco.

7 comentarios:

  1. ¿Y qué pasó después..?

    ¿Hubo "lio" o no hubo "lío..? Es que como no dices lo que le contestó el cejas...

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  2. Pues claro que lo hubo, ¿no ves las caras de los personajes, que van desde el desprecio de la Esteban, a la desesperación del chino, pasando por la desolación del Paquirrín?.

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  3. "Probe" Job, qué pueteado sigue el denominado "pueblo español" y que debiera de autodemonarse JOB.

    Ciertamente el lugar más adecuado para esa pareja de pueblerinos con pretensiones es la casa hortera por excelencia que citas. Allí en en donde estuvo su copia : Torrente.

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  4. Bueno ahora entiendo la intencionalidad política bien clara del hijo de....l viento. Naturalmente es, es, es.......Bueno ya lo contaran los libros de historia y entonces lo comprenderemos en toda su magnitud pueblerina digo del mundo planetario conjuntado con otras conjunciones planetarias.
    Saluditos.

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  5. Hola Capitan.Hoy te has superado no has dejado titeres con cabeza,Lo de Job es masoquismo puro y duro y ojo sin vacelina.un saludo.

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  6. Desde luego nada cómo éste país para comprobar que la hediondez intelectual está a la orden del día y que, además, se aplaude con inusitado entusiasmo. Debe de ser que el Desastre del 98 nos dejó tan tocados mentalmente (antes no es que fueramos mucho más listos pero si que teníamos muchos más cojones) que las consecuencias de la idocia emanada de los agusanados sesos de Pablo Iglesia han llegado hasta ahora.

    Y tiene tantos giliadeptos que así nos va, de culo y cuesta abajo hasta el campo de nabos.

    Un saludazo.

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  7. Ellos sí que NOS LA HAN HINCAO a base de bien.

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