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Las casualidades en política no existen. Y si se produce alguna, es que está cuidadosamente preparada.

Después de haberse zampado unos cubatas, la mujer se da la vuelta, mira al hombre fijamente a los ojos y le dice:

"Oye, quiero decirte algo, yo jodo a cualquiera, en cualquier momento y en cualquier lugar, su casa, la mía, en el coche...no me importa. Simplemente me encanta.

El tipo, con una sonrisa de oreja a oreja, responde,

"¿En serio?, ¡yo también soy político!...¿a qué partido perteneces tú?

SALVEMOS AL TIO PEPE

SALVEMOS AL TIO PEPE
SALVEMOS AL TÍO PEPE.

martes, 14 de febrero de 2012

YO TENÍA UN SINDICATO, ENTRE TODOS EL MEJOR.

Hubo un tiempo en España en el que, por fas o por nefás, por hache o por be, porque sí, porque me sale de ahí; por paternalismo o por necesidad, por convencimiento o por interés, se procedió a la creación de un movimiento sindical vertical.

Un movimiento uniformemente acelerado hacia la protección a ultranza de los derechos de los trabajadores, que se podrían considerar muchos o pocos, limitados o infinitos, pero como se solía decir: contratar a un obrero es como casarse con él.

Curiosamente eran unos sindicatos que, además de defender los derechos de los trabajadores, sus líderes !!!trabajaban!!!.

Ya como cosa curiosa, y en el orden de lo jacarandoso y pintoresco, hasta montaban unos saraos en el Santiago Bernabéu de tres pares de cojones, todos vestiditos de blanco y moviéndose al unísono, en sintonía con la unidad de destino en lo universal.

O por el Imperio hacia Dios, que no es mal destino, no señor, aunque el camino no fuera el más apropiado, más que nada porque el Imperio ya se lo habían trasegado los Austrias, los Bourbones, y Negrines de todo tipo y condición.

Muerto ya de tanto vivir el jerifalte, o como se podría decir: antes morir que perder la vida, llegó la Democracia no orgánica, más bien descompuesta por putrefacción de sus Órganos, y como ya no tenía sentido la permanencia de aquellos trasnochados Sindicatos, de nombre y bandera tan semejante a la CNT, como era la CNS, pues había que dar un giro a la izquierda de, digamos unos 360º, para que cambiara todo, pero permaneciendo igual; con lo que lo que el socialismo de derechas se convirtió en un socialismo de izquierdas, o sea, lo mismo pero mil veces más trincón, aunque solo fuera porque se multiplicaban los cargos como los panes y los peces.

Comenzó la cosa regulín regulán, porque, si bien sus líderes !!!trabajaban!! (Señor, Señor, cuanto vicio y depravación), de lo que no podían prescindir era de esa tendencia innata del rojerío nacional (sindicalista, o no) de apropiarse de lo ajeno.

Y así fueron amasando un capitalito urbanístico nada despreciable, que el Estado, como a una querindonga viciosa, fue dotando de pisitos con la excusa del patrimonio histórico. Que no sé yo qué coño de patrimonio podía tener un sindicato como CC.OO. que nació a finales de los cincuenta en la asturiana mina de la Camocha.

Y así fueron haciendo un patrimonio, poco a poco, tacita a tacita, como el anuncio de café Monky, con la Maura haciendo de ahorrativa ama de casa para poderse comprar unas bragas de cuello de cisne, pero de pelo de escroto de visón para así epatar a la loca traumatizada Almodovar.

Las bragas de las progres son de abrigo

Y llegó la pesoe.

Y llegaron las subvenciones.

Hasta los hay malpensados que propagan la especie de que como para ser afiliado a la casa común del latrocinio, también es necesario estar afiliado al sindicato del trinque, esas migajas, esas prebendillas, esos centimillos que por trillones van al cepillo sindical, podrían, ya que dicen que ellos no necesitan el dinero de papá Estado para sobrevivir, estar revirtiendo a la huchita del cerdito (no me refiero a mister X, porque a ver en qué se parece ese señor a un gorrino, ¿en qué?).

!!Cuanta gentuza malpensada!!.

La verdad es que, siempre desde el punto de vista del delincuente, del vividor sin escrúpulos, del crápula, del vago inmisericorde, hay motivos más que sobrados para lanzarse a la calle, más que para reivindicar derechos de trabajadores, para denunciar la tortura a cámara lenta a la que los peperos someten a estas viejas glorias de los del gremio de la bisagra oxidada por no haber doblado el lomo en su puta vida.

Primero les reducen el número de liberados de la execrable costumbre, más bien perversión, de trabajar.

Después les reducen un 20% las subvenciones, con lo que les obligan a reducir drásticamente el número de centollas trasegables en cada reunión de, no sé, no me atrevo a decirlo, trabajo; a limitar las visitas a casa Francesca, la de la clóchina más fresca. En fin a reducir el solaz y esparcimiento tan necesario después de una dura jornada de rascarse los cojones.

Primo de Yogui en plena faena en el baño presidencial de la sede central 

Y ahora les quitan los emolumentos por robar a los trabajadores despedidos parte de lo que en un ERE les pudiera corresponder, que ya se sabe que en estos tiempos que corren hay mucho derechista con correajes joseantonianos entre la chusma proletaria, que esa manía de trabajar no puede ser propia de una mente sana.

Tampoco les van a permitir en muchas pequeñas empresas entrar a negociar, con lo que el oficio de gangster matón de película serie B puede perderse en poco tiempo.

¿A que con el Caudillo, o al menos con sus leyes, vivíais mejor?.


video

4 comentarios:

  1. CIERTÍSIMO todo lo que cuentas, Capi. Aquellos sindicatos verticales de Arrese y cía. son los mismos que los de Pixie y Dixie, con la diferencia de que, como dices, los verticales y sus dirigentes al menos curraban.

    Y no robaban porque el Invicto los tenía muy vigilados. De la Vogue lo sabe muy bien porque allí empezó su carrerón como administrativa por causa de que su papá, Don Wenceslao, era el jefe de aquel tinglado.

    Nicolás Redondo padre y Marcelino Camacho eran sindicalistas en la clandestinidad pero trabajando de currelas en las respectivas factorías y viviendo de su sueldo de tales.

    Y vinieron los listos de ahora y transformaron todo en el sindicato del crimen al estilo de los que tenían montados Lucky Luciano y Al Capone en Usa.

    Y éstos hablan de derechos de los trabajdores cuando lo suyo de verdad es defender los derechos de los potentados, clase a la que pertenecen de lleno.

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  2. Deben de ser unos genios de la creación de empleo, creo que con la PSV hicieron un gran trabajo los expertos sindicales.
    FugisaludoS

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  3. Es que con los famosos sindicatos verticales o franquista.Yo en el 1967 gane un juicio en la Magistratura del Trabajo.Y ellos si que me defendieron de manera honesta no como ahora.un saludo.

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  4. Qué bueno. Lo he mandado a Facebook. Jejejeje muy bueno

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