CITAS FAVORITAS

"...una nación bajo Dios, indivisible, con libertad y justicia para todos." (CONSTITUCIÓN DE LOS EE.UU)

Se puede engañar a algunos todo el tiempo y a todos algún tiempo, pero no se puede engañar a todos todo el tiempo.
(ABRAHAM LINCOLN)

¿Y tú, por qué los quieres tanto? —Porque vigilan el muro. Y dicen: "nadie va a haceros daño esta noche. No durante mi guardia" (AGUNOS HOMBRES BUENOS).
ALICANTE DESDE EL MACHO DEL CASTELL
EL MIRADOR DEL PONOIG

POLOP DESDE EL PONOIG

POLOP DESDE EL PONOIG

SEGUIDORES FIELES

CITA POLÍTICA CON ENJUNDIA

Las casualidades en política no existen. Y si se produce alguna, es que está cuidadosamente preparada.

Después de haberse zampado unos cubatas, la mujer se da la vuelta, mira al hombre fijamente a los ojos y le dice:

"Oye, quiero decirte algo, yo jodo a cualquiera, en cualquier momento y en cualquier lugar, su casa, la mía, en el coche...no me importa. Simplemente me encanta.

El tipo, con una sonrisa de oreja a oreja, responde,

"¿En serio?, ¡yo también soy político!...¿a qué partido perteneces tú?

SALVEMOS AL TIO PEPE

SALVEMOS AL TIO PEPE
SALVEMOS AL TÍO PEPE.

viernes, 6 de julio de 2012

LA GRAN MARRANA, ¿O ERA MANZANA?.

Desde luego hay ciudades que es que no tienen solución.

Que les caen las desgracias como a Newton las manzanas, claro que solo a un inglés se le ocurre tumbarse debajo de un manzano a solazarse, sin mirar si te puede caer un maduro fruto, que además seguro que estaba agusanado y algo pocho, con lo cual te puede dejar los pelos enguarrados de pastaza pútrida.

Pero eso a ellos, ni fú, ni fá, como las mujeres a Peret, siempre que tengan a mano una botella de algo con más de 40 grados de alcohol con lo que ahogar las penas, y al gusano de la manzana.

Bueno, pues como iba diciendo (no me tiren  de la lengua, no me tiren de la lengua), hay ciudades que tienen la negra.

Y una de ellas, siendo una de las maravillas entre todas las urbes, por su cosmopolitismo, la que se va a llevar la palma en cuestión de desgracias, es Nueva York.

No era suficiente con que se afincaran allí, como en algunas otras ciudades, es cierto, más italianos que en Roma (y eso lo leí alguna vez en algún sitio), cosa bastante perjudicial en algunos aspectos, aunque también hay que reconocerlo, divertida en otros.

Porque eso de tener que llevar gafas de sol todo el santo día, para que no te dejen ciego los reflejos de esos trajes de seda (o eso dicen ellos, yo creo que más bien, muchos de ellos, de celofán maché teñido de gris), que tan orgullosamente lucen, tiene su aquello.

Con eso, y una linterna potente, y te pueden contratar de faro en la Costa de la Muerte.

Claro que peor es lo del plumero de sirvienta, de casa de posibles eso sí, que llevan sus aguerridas tropas en el casco. Pero eso, afortunadamente, lo guardan para las celebraciones, claro que no sé muy bien que coño pueden celebrar desde que Julio César conquistara las Galias, que en eso debe consistir la grandeur gabacha, en no tener competidor en materia de orgullo de récord de rendiciones incondicionales.

En fin, tampoco es moco de pavo que haya zonas donde la población afro-americana, o sea los negros, te obsequien, o con un delicado apedreamiento, o con un exquisito desguace del coche, o lo que es mucho peor, con la espeluznante visión de un espécimen de rostro indescifrable por las gafas estilo secretaria del un, dos tres, eso sí, convenientemente ahumadas; pendientes repletos de pedrería refulgente; sombrero de ala ancha con pluma de marabú magenta, envidia de Rosita Mistingué alias la cacatúa querulante; y forrado exterior de piel (o similar) de leopardo del Alto Volta, y por supuesto, abrigo del mismo material, hasta los pies. Todo ello rematado por una sustancial parte del equipo de música de los conciertos de los Rollig Stones, embutido en un armatoste que causaría el agotamiento físico de Ursus, Hércules y el mismísimo Atlas redivivo.

Abrigo de domingo del patriarca del Harlem.

Mascota sobaquera del Mandinga.

El Mandinga, informal, pero elegante. De diario.

Pero lo que les ha caído ahora, lo que se les ha venido encima....yo creo que es que no son conscientes de la que se les avecina.

Los pobres habitantes de la gran manzana creían que con la doma, más o menos, de las hordas anteriores, y con el fin de la Guerra Fría y la amenaza de una conflagración  nuclear a gran escala, con ellos como objetivo prioritario, ya estaba todo más o menos en orden.

Tampoco parece excesivamente activa la morería terrorista, los etarras enturbantados, que con lo de Irak y Afganistan, ya tienen en qué entretenerse apiolándose a los Marines, mientras los pobres españoles de la antiguamente aguerrida Legión, ponen tiritas mientras a ellos les pegan tiritos, cuando en tiempos, el grito de: "a mí la Legión", hacía que aumentara sustancialmente la capa de deposiciones diarreicas que decoraban las chilabas.

O tempora, o mores.

Pero, como decía, la que se les prepara, no es nada comparable a lo ya sufrido, y temido.

Porque yo creo que nos ha salido barata la jugada.

La verdad, sesenta millones de euracos por quitarse de encima a la niña, aunque por el volumen pareciera todo un internado de hipotiroideas sin tratamiento, y a régimen de fabada, la verdad, es un precio muy, pero que muy barato.

No les arriendo las ganancias cuando, presa de su amor a la humanidad doliente, a los pobres del mundo unidos, poseída de su embeleco hacia los desfavorecidos, dé un discurso en la Organización de Mangantes Unidos, porque esa, como se ponga farruca, la da, coño que si la da. O la da, o como el que se le ponga delante, tenga la mala suerte de que solo haya engullido la criatura un par de docenas de donuts para desayunar, le arrima un bocao que se le lleva medio mondongo por delante.

Y las pelotas de guinda.

La verdad es que el espectáculo puede ser dantesco.

Imaginemos la sala enorme de conferencias de Naciones Unidas, repleta hasta la bandera, valga el símil taurino para el discurso de la vaca; a la niña del exorcista en el estrado, y una pantalla gigantesca tras ella para que la puedan ver bien los del fondo sur y el tendido del siete.

Y sale el morlaco, la morlaca más bien, vestida con sus más elegantes galas que suelen consistir en una copia en cinemascope y tecnicolor del decorado de casa de las abuelitas de "arsénico por compasión", que casi se pueden oír los gritos de petición de piedad de las fibras que componen el tejido.

Y lo peor, siendo lo más parecido a una pesadilla de un psicótico esquizofrénico atiborrado de LSD, no es la ropa.

Lo peor es que habla.

O eso dicen, claro que también dicen que hablan las ballenas. Pero esta no vive en el agua.

Por eso quedan océanos y no han inundado la tierra firme.

Firme mientras que la niña no se dedique a dar botes, cosa poco probable dada la existencia de nuestra nunca tan amada Ley de la Gravedad.

¿Hace falta que ponga su foto?.

Joder que morbo.


3 comentarios:

  1. Pues, sí, Capi, buena les ha caído a los neoyorkinos con la llegada de esta vacaburra capaz de confundir la Estatua de la Libertad con la figura de su amado Pepe Luí.

    ResponderEliminar
  2. Ahora si que se va a producir una conjunción del mundo mundial interplanetario y galáctico. Si antes los malvados tumbaron las torres esta puede hundir todo Manhattan.
    Saluditos.

    ResponderEliminar
  3. Lo único que le faltaba a The Big Apple es la llegada de esta lumbrera, de este absoluto cráneo privilegiado que diría Max Estrella...para que luego digan que no "exportamos" productos de alta calidad.Anda que no...

    ResponderEliminar

Aviso a navegantes: Debido a las incursiones de un troll faltón (pariente de una mora boba), me veo obligado a moderar los comentarios. Os ruego disculpeis las molestias.