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"...una nación bajo Dios, indivisible, con libertad y justicia para todos." (CONSTITUCIÓN DE LOS EE.UU)

Se puede engañar a algunos todo el tiempo y a todos algún tiempo, pero no se puede engañar a todos todo el tiempo.
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Las casualidades en política no existen. Y si se produce alguna, es que está cuidadosamente preparada.

Después de haberse zampado unos cubatas, la mujer se da la vuelta, mira al hombre fijamente a los ojos y le dice:

"Oye, quiero decirte algo, yo jodo a cualquiera, en cualquier momento y en cualquier lugar, su casa, la mía, en el coche...no me importa. Simplemente me encanta.

El tipo, con una sonrisa de oreja a oreja, responde,

"¿En serio?, ¡yo también soy político!...¿a qué partido perteneces tú?

SALVEMOS AL TIO PEPE

SALVEMOS AL TIO PEPE
SALVEMOS AL TÍO PEPE.

miércoles, 31 de octubre de 2012

...Y EL VERBO SE HIZO CARNE, Y HABITÓ ENTRE NOSOTROS.

No hace mucho, comentaba un servidor de ustedes que Dios era catalán.

Esta aseveración pudiera parecer, en principio, un exabrupto rayano en la blasfemia, al atribuir al Sumo Hacedor la condición humana y una localización geográfica concreta en el universo mundo, ya que todo el mundo sabe que Dios, como Alberto Cortez, no es de aquí ni es de allá, sino que tiene el don de la ubicuidad, es decir, que está en todas partes, aunque no sea la Coca-Cola.

Pues mire usted por donde, los cristianos se pasan la vida esperando la segunda llegada del Hijo de Dios, sin darse cuenta de que ya se halla entre nosotros.

¿Y como piensan vuesas mercedes que un juntaletras aficionado, un dispensador a jornada completa de remedios en la sanidad española, ha podido llegar a semejante conclusión?.

¿Es que quizá de tanto escuchar los lamentos, quejas y atender los padecimientos de cuanta cotorra griposa se acerca a mi persona en demanda de auxilio, han turbado mi sosiego espiritual hasta hacerme llegar a un estado de confusión mental tal cual si mi desayuno consistiera en unas deliciosas galletitas de peyote?.

Pues no, mi mente permanece lúcida, mis pensamientos son coherentes y plenos de lógica aplastante. Como siempre. O casi. Bueno, no exageremos, y digamos que en alguna que otra ocasión, o al menos así me parece recordar.

Bueno, el caso es que hoy he visto la luz.

Iba yo hacia un domicilio a hacer la imposición de manos sobre la atribulada cabeza de un doliente paciente, que es lo único que puedes hacer en un domicilio, cuando de repente, a pesar de que negros nubarrones descargaban ese agua tan anhelada, por escasa, en esta reseca tierra alicantina, he visto la luz.

No me ha tirado de ningún caballo porque, ni soy San Pablo, ni es lugar Alicante para desplazarse en un noble bruto, y porque la pobre paciente vivía en Damasco.

Y la luz era la del iphone, que me indicaba que ya podía sintonizar el podcast de Federico a las 7, que es la única droga dura que me inyecto diariamente en vena. Por aquello de ir calentito a la dura jornada laboral. Dura sobre todo para los que caen en mis garras diariamente, porque como escribo, les hablo a mis pobres asegurados, que yo creo que debo tener un cupo de masoquistas, porque encima se ríen.

Les recomiendo que oigan ese fragmento, porque, como yo, caerán del caballo de la ignorancia, de la falta de fe, del agnosticismo, e incluso del ateismo más feroz.

Dios ha vuelto.

Ha nacido nuevamente para guiar al pueblo elegido hacia su destino en la conquista y la liberación final.

Solo así se pueden entender las palabras del Mesías, que de nuevo ha venido para liberar a su pueblo de  las cadenas de la esclavitud, y ofrecerles la vida eterna.

¡Qué ciegos hemos estado hasta ahora!.

¡Qué confusión ha turbado nuestras mentes para no ver lo que era evidente!.

¡Hasta dónde nuestros pecados han cegado nuestro entendimiento y embrutecido nuestros sentidos!.

¿Acaso Dios no eligió a su pueblo hace cuatro mil años para liberarlo de la garra opresora de Egipto?.

¿Acaso no envió a su hijo amado para que predicara entre su pueblo y le prometiera la vida eterna con el gozo de Su Presencia?.

¿No predijeron su llegada los profetas, que hubieron de sufrir martirio y cruel muerte de la mano de los invasores?.

Pues ya está aquí, ya llegó, el Mesías salvador se encarnó, el verbo se hizo carne y habitó entre nosotros, pobres mortales pecadores, que no hemos sido capaces de advertir las señales en los cielos y la tierra.

Por fin el pueblo catalán, el elegido de Dios (el carnet de nacionalista en la boca "si es plau"), el oprimido por los carcúmenes centralistas es el designado para acoger en su seno a la encarnación del Creador en su nueva venida.

Y ha proclamado los milagros que piensa hacer, que ahora no es como antes, que iba por ahí limpiando leprosos, con lo sucio que lo dejan todo dejándose en cualquier rincón lo mismo una mano con uñas con ese borde negro tan repulsivo, o una nariz sin limpiar los mocos; o metiendo los demonios en una piara de cerdos para que se despeñaran, con lo bien que podrían servir para unos buenos espetecs, o el jamón de York de una pizza Tarradellas.

Ahora lo que toca es el marketing.

Nada de ir por ahí como un andrajoso con una túnica que se tenía en pie sola de la mugre que llevaba.

Ni nada de llevar de acompañanta a una descarriada de la vida, que encima ni se llamaba Montse, ni siquiera era checa.

Y sobre todo nada de llamarse Jesús. ¡Vaya vulgaridad!, así acabó en su anterior encarnación clavado a una cruz.

Ahora toca llamarse Artur, como el Rey Artur, el de la "taula reona", que un Rey de los Cielos, lo menos que puede tener es el nombre de un Rey terrenal, y además de leyenda.

A partir de ahora, ya lo saben, si no quieren morir en una carretera, arrollado por una hormigonera, sea usted catalán, porque los arcángeles celestiales, comandados por "Rafelet", "L´Arcangel en cap", al batir de sus poderosas alas, elevará su automóvil instantes antes de la colisión, y lo depositará suavemente en un lugar seguro, mientras que teletransportará en un instante a un cerril conductor de Madrit para que ocupe su lugar y muera despachurrado reduciendo su oprobiosa humanidad a un amasijo de carne y huesos en el tapacubos de una rueda del camión.

El cáncer, esa enfermedad degenerativa que corroe el organismo de los mortales, en la Cataluña libre, ya no será un problema, pues una vez diagnosticado por la sabiduría infinita de los galenos de la Patria de Nuestro Señor, mediante la imposición de manos, saldrá por patas del organismo infectado hasta entrar al ponzoñoso cuerpo de cualquier andaluz, que total se iba a morir de todas formas de una cirrosis de tanto vino que toman en las tabernas, gastándose los dineros que con tanto esfuerzo le han sacado al prójimo. Al fin y al cabo, las células cancerosas de un ciudadano del pueblo elegido tienen más derecho a vivir que cualquier charnego renegado.

Y por si fuera poco, vivirán eternamente.

El Universo se colapsará hasta alcanzar el tamaño de una cabeza de alfiler, pero el pueblo elegido, acostumbrado a las apreturas infligidas por el centralismo castellano, resistirá hasta que, en un glorioso renacer, un nuevo Universo verá la luz, y será repoblado íntegramente, y en exclusiva, por el amado pueblo de Dios.

Y Arturo, desde su Trono Celestial, contemplará su obra.


¡Y será la hostia, tú!

http://www.esradio.fm/es-la-manana-de-federico/podcast.xml




3 comentarios:

  1. Urge campaña de vacunación contra la meningitis en territorio butifarrero, la epidemia se extiende

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  2. Sangrante, obsceno y cargante, así es. MB, CT.

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  3. Este terminará mal. En cuanto haya conseguido independizarse, Oriol lo echará a patadas.

    Saludos.

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