CITAS FAVORITAS

"...una nación bajo Dios, indivisible, con libertad y justicia para todos." (CONSTITUCIÓN DE LOS EE.UU)

Se puede engañar a algunos todo el tiempo y a todos algún tiempo, pero no se puede engañar a todos todo el tiempo.
(ABRAHAM LINCOLN)

¿Y tú, por qué los quieres tanto? —Porque vigilan el muro. Y dicen: "nadie va a haceros daño esta noche. No durante mi guardia" (AGUNOS HOMBRES BUENOS).
ALICANTE DESDE EL MACHO DEL CASTELL
EL MIRADOR DEL PONOIG

POLOP DESDE EL PONOIG

POLOP DESDE EL PONOIG

SEGUIDORES FIELES

CITA POLÍTICA CON ENJUNDIA

Las casualidades en política no existen. Y si se produce alguna, es que está cuidadosamente preparada.

Después de haberse zampado unos cubatas, la mujer se da la vuelta, mira al hombre fijamente a los ojos y le dice:

"Oye, quiero decirte algo, yo jodo a cualquiera, en cualquier momento y en cualquier lugar, su casa, la mía, en el coche...no me importa. Simplemente me encanta.

El tipo, con una sonrisa de oreja a oreja, responde,

"¿En serio?, ¡yo también soy político!...¿a qué partido perteneces tú?

SALVEMOS AL TIO PEPE

SALVEMOS AL TIO PEPE
SALVEMOS AL TÍO PEPE.

martes, 31 de enero de 2012

YO OS DECLARO MARIDO, MUJER Y ADOSADA; Y YA ESTAMOS CON QUE SI LA AGÜELA FUMA.

Saltó ayer la noticia en la prensa del movimiento uniformemente acelerado hacia la ruina, que el antes General Secretario del PP, cuando era el PP y no un grupúsculo de maricomplejines, amenizado con algún que otro eficiente individuo, convoca nuevas erecciones, perdón, elecciones, para colocar bien enhiesto el pendón de Asturias.

Y a decir de tan adusto y antipático y hosco e híspido individuo, aunque para la mayoría, buen Ministro de las huestes de Aznar; se convocan por no encontrar apoyo para aprobar los nuevos presupuestos.

Está claro, como el agua clara, que la no aprobación de los nuevos, conllevaría indefectiblemente la prórroga de los anteriores.

Es decir, la prolongación de la agonía económica del Principado que inició, como diría Soraya, el inicio del inicio de la limpieza del solar patrio, de la morisma invasora, aunque algunos nos quieran hacer creer que los beniloquesea solo pasaban por allí para zamparse unes fabes con almejes, cosa que no dudo, pero les fabes eran las de la población masculina y las almejes las de la féminas visigodas que por aquí moraban.

Habría que hacer varias consideraciones al respecto para comprender unos hechos aparentemente incomprensibles.

Uno estriba en que, si bien Cascos tiene un carácter parecido al que podría tener Belcebú con un divieso en la punta del sitio que todo el mundo se imagina, no es menos cierto que no le anda a la zaga la soberbia de Mariano.

¿Que el uno se comportó como el chulo de merendero que aparece en casa de la churri intentando acogotar a los futuros suegros, con camisa años sesenta con cuello tamaño velas del Cutty Sark y jugando con las llaves del BMW tuneao?.

Pues el otro se le planta delante como la madre superiora del convento, arremangándose los hábitos, los brazos en jarras y cara de vinagre (que es la que saben poner las monjas cuando están enfadaditas), para hacer ver al Tenorio que allí la que manda es ella, y que a su Covadonga no se la pasa por la piedra ningún advenedizo, aunque sea el amigo del padre prior, ya retirado.

Y claro, el Don Juan, aunque se llame Paco, que tiene más conchas que un galápago, que es más largo que un día sin pan para un gitano, a la que la madre superiora se da la vuelta, le revoluciona la pioja del convento, se le lleva a las novicias, se la mete doblada a la sor y encima convence al poblado de que la superiora lo quería violar.

Llegados ya a ese punto, si la política no fuera la puta pantomima que es, en la que el populacho paga por entrar, paga por sentarse, paga por poner el culo (en el asiento, y también en pompa) y paga hasta por respirar; si no fuera porque aquí no es más que eso, Mariano se hubiera tragado su orgullo de Registrador de la propiedad, habría hecho de tripas corazón, se hubiera bajado del Olimpo y habría pactado con sus afines (sus camaradas de partido hasta hacía dos meses) con tal de echar a la porqueriza a los sociatas a quienes, al menos de boquilla, odia como Aníbal a los romanos.

Pero no, prefiere pactar con las huestes de Rubalcaba y el gorgojo catalufo una pinza miserable y que se jodan los asturianos con los presupuestos de la ruina, aunque incumplan los requisitos que él mismo tan pomposamente dice (que ya ni eso me creo) obligó al zote de la Moncloa a obedecer e incluso incluir en la Constitución.

Y encima se extraña de que el prepotente Cascos convoque nuevas elecciones para marzo.

¿No te acuerdas ya Mariano, a la plácida luz de la luna (que cantaba la tuna), que tu no puedes querer más que a una y esa una mi vida eres tú, Esperanza, que cuando en Madrid se ganó el Parlamento Autonómico, se hizo con la abstención de dos sociatas y que Esperancita tardó dos semanas en convocar nuevas elecciones?.

¿Entonces sí y ahora no?.

¿Tan bajo has caído que prefieres pactar con tu enemigo natural (tuyo y de cualquier persona de bien) antes que con quien comparte tus mismos principios (que ya empiezo a dudar de que tengas alguno) con tal de no bajar la testuz, aunque sea por el bien de tus compatriotas?.

Así que ya parecéis un matrimonio de toda la vida.

Y por si faltaba algo, parió la abuela y apareció doña Rosita Mistingué.

No asamos y ya pringamos. Todavía no ha llegado a tener un poder real y ya está sacando los modos que exhibía cuando medraba y era algo en las filas sociatas. Y es que las malas costumbres son difíciles de abandonar. Como comerse las uñas o el jodío fumeque.

Así que la adosada Rosita, adosada a todo lo que se pone por en medio, aunque no tenga vela en el entierro, ahora quiere un cirio.

Y ya saca los modos que le enseñaron en la casa común de los totalitarios, en la casa de tócame Roque, pero págame bien.

Ahora le parece a la advenediza con ínfulas que tres elecciones en unos meses son demasiadas.

¿Qué Rosita, preparando el terreno apoyando a Tirios y Troyanos a la espera de tener los suficientes votos para gobernar con quien se ponga a tiro de voto?.

Lo malo de ser la adosada es que al final, ni eres piso ni eres chalet, solo un quiero y no puedo.

Y para finalizar, no podía faltar la abuela fumando.

Vale que esté cabreada con que le quiten una calle para dársela a la Virgen de las Mercedes, aunque es posible que ella, en su demencia senil, haya entendido que era a la Virgen de "los" Mercedes, y claro una roja proletaria subvencionada como ella, no podría tolerar que la madre de Dios tenga más coches que un sociata.

La abuela cuando rezaba porque el catecismo decía que rezar era pedir a Dios Mercedes.

Vale que esté más cabreada que una mona, prima suya del Peñón de Gibraltar, porque procesen a su Garzoncillo en lugar de construirle una cheka donde poder juzgar, condenar y ajusticiar, todo a la vez, a tanto fachorro que anda suelto y sentar en el banquillo a Franco, Mola, Viriato y la puta madre que los parió.

Todo eso está muy bien, pero lo que es estéticamente impresentable, si bien acorde con su ideología y con su estado mental, es la manifa que se montó la loca chanchullera.

Iba rodeada de unos cientos de yayos, a los que habían dado permiso en la sección de paranoicos peligrosos de los geriátricos cercanos, enfundados en una bandera republicana confeccionada, al menos aprentemente, con tapetitos de ganchillo de los que se ponían en los brazos del sillón de skay mientras oían a Boby Deglané y las aventuras y desventuras de Matilde, Perico y Periquín en la Radio de galena, aunque después contaran a sus amistades progres que lo que oían era radio Moscú.

Esa marea de dementes nostálgicos de la momia de Stalin más parecía una legión de zombies dirigiéndose a Consultas Externas de Reumatología de cualquier Hospital de terminales.

Claro que viendo semejante espectáculo siempre se puede uno consolar viendo que hay alguien en peor situación.

Pobres pero no ridículos.

miércoles, 25 de enero de 2012

CON FALDAS Y A LO LOCO.

Parece ser que Mariano ha puesto a funcionar alguna de las neuronas que le quedan libres mientras rumía la lectura del Marca del día y ha decidido resucitar al cadáver de Montesquieu.

Queriendo emular a Jesús de Nazaret ha dicho con esa vocecilla arrastrada: Charles Louis, despiértate y anda, y Charles Louis se ha despertado, con algunas legañas, y con movimientos más bien artríticos y a trompicones, ha iniciado su segunda vida.

Entre que era gabacho y que llevaba 27 años muertos, la verdad es que Clooney, lo que se dice Clooney, no parece.

La verdad es que esperamos que esta segunda venida del propugnante de la separación de joderes, perdón, de poderes, dure algo más que la primera, porque ocho años no parece precisamente una eternidad.

Bueno, en realidad, para algunos, o sea para todos los mangutas que dormitan en los bancos del Parlamento, de cualquier color, ideología, pesebre o piara, esta es la situación ideal en cuanto llegan a amorrarse al pezón de la teta del presupuesto.

Eso sí, en cuanto pasan, o permanecen en la oposición, todos braman, se desgañitan, se tiran de los pelos, de la cabeza o púbicos, clamando por una independencia judicial, más que nada por aquello de entrullar al contrario para así colocar al hermano de su parienta, que ya se sabe lo pesadas que se ponen algunas marujas cuando se les mete entre ceja y ceja colocar a la familia.

La verdad es que los mansos de la derecha española, si por algo se han caracterizado, desde la noche de los tiempos, es por desaprovechar cualquier ocasión que se les presenta.

Parecen esos equipos de fútbol, que fallan dieciocho ocasiones de gol a puerta vacía, y acaban perdiendo el partido por tres a cero, aunque al otro le expulsen hasta al de la botella de agua milagrosa.

Porque si algo han tenido a su favor es que entre los jueces que hacen justicia de verdad de los izquierdosos (pocos, es cierto, porque lo normal es que los de pensamiento sociata sean, digamos, más bien tendenciosos y propensos a la prevaricación a favor de los facinerosos) y los que son más bien de derechas, con una elección entre jueces, la cosa la tienen ganada con la gorra.

Pero no, prefieren estar al albur de unas elecciones en las que solo las trapacerías de un descerebrado como Zapatero, dejando al país a la altura de una convención de mendigos leprosos que al final terminan comiéndose sus propias orejas; y la inane palabrería de un faisancillo calvado y traidor han podido hacer que llegase al poder después de un calvario de ocho luctuosos años.

Y eso, me temo, hasta que la cosa escampe, se recupere una cierta normalidad económica (o sea, hasta que podamos comer alimentos que solo hayan caducado hace tres meses), después otra vuelta de tuerca sociata, es decir un nuevo latrocinio generalizado, una brecha más en la unidad nacional, a cargar los cargadores de los fusiles de nuestras Fuerzas Armadas con pétalos de crisantemos, y un poco más de burricie y alelamiento forniciante a nuestra juventud.

No las tengo yo todas conmigo de que estos alelados vayan a acometer una reforma "comme il faut" de la justicia para que la venda de los ojos de la buena señora no la tenga de cinta de sujetarse el moño (moño, dije moño), o que le bajen la falda hasta su lugar normal por debajo de los tobillos y no por encima del ombligo (que ya sé que así como está ahora es más fácil cepillársela, pero no es eso, no es eso).

De momento, a todos nos parece muy bien el anunciamiento del nuevo Fiscal General del Estado, pero eso de que todavía no haya sido nombrado, parece como el anunciamiento a la Virgen María, que mucho decir que la ponía encinta el mismísimo Dios, pero los nueve meses de embarazo y el parto, no se los quitó nadie.

Claro que a lo peor lo que no han querido es que dictara las directrices para el fusilamiento, huy, ¿en qué estaría yo pensando?, del señorito: Querido Emilio, suelta la mosca. o: a ver, que me traigan el certificado de defunción de Franco, que no estoy yo muy seguro de que cascara en el 75.

No obstante, y a pesar de que quien manda ahora debiera estar preparando ya la pira funeraria de tan execrable personaje, es posible que de esta salga más bien chamuscado.

Eso a pesar, o a lo mejor gracias también a, esos grajos viejos, como la Bardem, un yayo con gorra escapado de un geriátrico para psicópatas demenciados, y de ese especimen salido de los cursos avanzados de formación para chekistas cubanos, que dice llamarse Llamazares.

Porque como bien dice el sabio refranero español: a todo cerdo le llega su San Martín.

Y aunque el gorrino en cuestión sea de una rara especie que más bien pareciera grajo entrecano, obeso de corto vuelo y que oculta sus magros sebos bajo toga puñetera, no deja por ello de ser marrano de sucia porqueriza.

Este Gran Hermano, de los hijos de su desgraciada madre (que ya hay que ser desgraciada para que te caiga encima la pesada losa de tener un hijo así), ya ha topado con la justicia y ha pasado, de justiciero a justiciable.

Ha tardado en llegarle la hora de convertir su oronda figura, en embutido de rojizo tinte, en lo que en realidad era, aunque algunas hordas de semovientes vocingleros se empeñen en ensalzar su probidad: un avinagrado chorizo Revilla.

Ya reposan sus acolchados glúteos en la silla de los acusados, alejado, eso sí, bastantes metros, de la mesa de los que ahora han de hacer justicia (esperemos que ejemplar), no sea que la cosa sea contagiosa.

Ya ha pasado por la primera de las estaciones del largo Via Crucis que le esperan a este Charles Bronson a la española, tan mal actor como el americano, y el espectáculo ha sido penoso.

Penoso porque, para empezar, al Gran Inquisidor de los chorizos de la acreditada ganadería de los Gürtel, se le olvidó que no estaba allí para sentarse donde deben hacerlo los abogados.

Porque a este amigo del estalinismo se le olvidó también que no se podía investir de la toga de Magistrado cuando estaba en el lugar que le corresponde por ser un delincuente, aunque sea en grado de presunto. Porque esa toga, por más que se arrastre y se manche con el polvo del camino, representa, o debe representar, a La Justicia, así, con mayúsculas.

También se le olvidó a este débil mental, y se le podría haber recordado en el juicio, que al contrario que algunos de sus compañeros de profesión que se negaron a hacerlo y a pesar de ello siguieron en la carrera judicial, él sí que decidió jurar los Principios Fundamentales del Movimiento. ¿Se le podría haber juzgado por colaboracionista?, solo pregunto.

También parece resultarle normal irse de bureo a la Amazonia a descapullar monos araña, mientras aquí se le escapaban los narcos. Eso sí, lo que no se le escapaba era la nómina, que ya se sabe que ayudar a los indios pichalarga del Orinoco redunda sin duda alguna en beneficio de la Justicia Universal, o sea a beneficiarse a la digna señora en cualquier lugar del orbe.

A falta de Pedraz....

A él no le pagaba su querido Emilio,!qué va!.

Emilio era como el querido, que le paga a la señora para que ésta, muy dignamente le compre unas hermosas bolas con las que adornar la cornamenta del marido.

O sea, Emilio pagaba a la Universidad, para que ésta pagara a Baltasar, del dinero que nos sacaba a los españolitos por las comisiones, y así Baltasar podía, ya con unas dignas retribuciones, imbuir a la juventud norteamericana la ciencia de como instruir un caso para poderlo perder con toda eficiencia.

O de como guardar en un cajón todo aquello con o que extorsionar al gobierno de turno.

O de como cobrar sin trabajar, del banco y del Estado.

Que para eso Él, es un juez de izquierdas.

Pues mira Baltasar, tú lo que eres es un mangante.

Dios los cría y ellos se juntan.

viernes, 20 de enero de 2012

PUTA LA MADRE, PUTA LA HIJA, PUTA LA MANTA QUE LAS COBIJA

Que España, nuestra querida España, nuestra maltratada España, nuestra arruinada España, nuestra denostada España, nuestra vilipendiada, por propios y extraños, especialmente por los propios, España, se ha convertido en un lupanar de putas de la más baja estofa; en un estercolero donde hoza toda clase de gorrinos, marranos, cerdos, cucarachas y ratas de todos los pelajes; donde campan por sus reales toda clase de bandoleros, ladrones, asaltacorrales y robaperas de toda la gama de bandas rastreras, conocidas popularmente como partidos políticos, es un axioma tan inamovible como la Ley de la gravedad o el teorema de Pitágoras.

Pero hay dos hechos inexplicables, al menos a la luz de la ciencia actual, que por mucho que estrujemos nuestras neuronas, sometiéndolas a un trabajo de esfuerzo similar al de la recolección de algodón por los negros de Alabama, jamás llegaremos a comprender en toda su magnitud.

Uno sería comparable al milagro de la multiplicación de los panes y los peces, pero tan a lo bestia, que haría parecer a Jesucristo como un aprendiz de brujo, comparado con lo que sucede en nuestra patria, solo que al revés.

O sea, que vendría a ser como el toque del Rey Midas pero que en lugar de convertir lo que tocaba en oro, convirtiera ese mismo oro en mierda, pero sin que dejara de ser oro.

Y eso merece una explicación.

España ha conseguido ser el Imperio más grande que vieran los tiempos. Y cuando uno tiene un Imperio tan extenso, sacando oro y otras minucias semejantes de todo el orbe, además de estrujar como a una esponja a todo bicho viviente de medio mundo, lo normal, lo lógico y lo natural, es estar podrido de pasta, por mucho que los ingleses, piratas de nacimiento y condición, te robaran en los procelosos mares.

Pues no.

Ya Felipe II consiguió arruinar varias veces la economía española. Y eso que no había en aquel entonces tanto producto financiero donde ocultar pútridos e infectos negocios.

Cierto es que allá donde íbamos, nos pasábamos guerreando durante generaciones, posiblemente, además de porque les invadíamos, por algo relacionado con las féminas lugareñas. Y más concretamente por los astados de sus cónyuges.

Pero no es menos cierto que si sableas, y no precisamente con la espada, a los lugareños, ya puedes pasarte toda la vida gastando en luchas, que al final, o acabas con más panoja que al principio, o algo huele a podrido.

Como ejemplo paradigmático, el Gran Capitán y sus cuentas más propias de la Junta de Andalucía que de un dedicado militar español.

Vayamos por partes, si hay que curar, se cura, pero por mil doblones no agacho yo el lomo.

Porque bien está que hayas conseguido un Reino. Bien está que te hayas dejado la piel en el envite (aunque a los que capitaneaba, se dejaban algo más y por menos), pero eso de venir a decir que en picos palas y azadones te gastas lo que te sale de allí, de ese sitio que por consonancia se adivina, no tiene un pase, ni siquiera de los que de quinquenio en quinquenio da Curro Romero.

Pero ya marcaba la tendencia.

El otro vendría a ser como el misterio de la Santísima Trinidad, pero en diecisiete.

O sea que tampoco ahí Dios tendría el liderato en cosas milagrosas, porque conseguir que diecisiete territorios sean uno, pero a la vez no lo sean, pero sí lo sean para pedir, pero no para gastar, tiene cojones.

Y gordos, muy gordos, enorrrrrrmes, diría yo.

La cuestión ahora es ver quién es la más puta.

Si el contrario que gastó pero no dijo. O el propio que también gastó y tampoco dijo, pero que el primero sabía pero no dijo al segundo que debía saber porque era su amigo, pero con tal de joder al primero no lo dijo. O el que el calló lo que sabía pero ponía cara de saber y no decir. O el que viendo la cara del primero sabía que no quería decir, pero se lo imaginaba, pero no podía decir porque no se lo habían dicho.

¿Y quién es la más puta?, ¿la que gastaba en sus compañeras de profesión y en toda clase de sustancias "esputefacientes"?, ¿o la que sabiendo no denuncia porque sus putillas también gastan en lo mismo, o lo piensan hacer?.

¿Quién es más puta?, ¿la que gasta sin fin y oculta lo que se gasta, esperando poner en un brete insoluble a los contrarios, sabiendo que al final, a quién arruina no es al contrario sino a todos los que no forman parte de la casta?¿o la que pretende meter en la cárcel a los que derrochan a manos llenas, y sin embargo pone a la zorra al frente del gallinero para meter en la cárcel a los delincuentes que él mismo encabeza?.

¿A mí mismo me voy a meter en el trullo por siete mil millones de ná?

Porque al final de toda la historia, tan puta es la una como la otra, y tan puta es la manta de impunidad bajo la que todos se cobijan, como los que buscan acomodo bajo ella.

Y como siempre, al fin y a la postre, se resume en encontrar el precio.

Si es barato, todos son honrados.

Pero "un altra cosa" es si el precio es alto, y ahí me viene a la cabeza una anécdota de, creo, Óscar Wilde (aunque todo se le atribuye a él).

Resulta que se encontraba en una cena, sentado al lado de una señora de, (como diría Cela), muy buen ver y mejor palpar.

Pasado un rato, se dirigió a la dama en cuestión, y ni corto ni perezoso, le espetó:

-Señora, ¿usted se acostaría conmigo por un millón de dólares?. Ésta, ruborizándose como solo saben hacer las señoras que, o van para putas, o lo son ya con sobresaliente cum laude, respondió:

-Bueno, pues sí. Osea, lo que se puede traducir por: ya tardas en sacártela mamón.

A lo que D. Óscar añadió:

-¿Y por un dólar?.

La presunta dama y seguro putilla se revolvió como la víbora que era y respondió ofendida (por aquello del precio):

-Oiga, qué se cree usted que soy.

La respuesta del genial escritor no se hizo esperar, ni pudo ser más elocuente en tan pocas palabras:

-Señora, lo que es usted ya lo sabemos, ahora lo que falta es saber el precio.

¿Un 3 por ciento quizá, señorías?.

viernes, 13 de enero de 2012

ACE ZP VENTURA Y LOS HIPOPÓTAMOS SINDICALISTAS.

Recuerdo una procaz cancioncilla de mi juventud que, más o menos empezaba así:

En el África Oriental había un negrito,

que se quejaba de tener pequeño el pito

En el África Oriental había un negrote,

que se quejaba de tener grande el cipote.

Eran cosas de la juventud que desafiaba a la Dictadura más o menos con la misma garra y tesón que los sociatas.

Y con los mismos efectos.

Pero en realidad, igual que ese peñazo insoportable del señor Raimon, aunque pareciera que solo eran cancioncillas de rebeldía, tenían su fondo y su carácter de denuncia de la Oprobiosa.

Nadie lo entendía, pero así era.

No es un grito cantatriz, es un bostezo. 

Lo que no sabíamos era, y gracias a los desvelos de invertir en causas para mayor gloria de la justicia de ZP, y ahora, por fin sabemos, es que en el África Occidental, y más concretamente en Guinea Bissau, además del barco de Elizabeth Taylor, hay ríos.

Y que en esos ríos hay unos orondos paquidermos que mitigan los rigores caniculares perpetuos de esas tierras, y que reciben el nombre, poco apropiado para su nada esbelta figura, de hipopótamos (caballo de río. De nada víctimas de la LOGSE).

Hasta ahí, todo normal.

Al fin y al cabo, es normal que en África, por esas latitudes, llueva "munchísimo", que haga un calor que derrita hasta el acero al cromo-vanadio; y que haya ríos con agua. Al menos con más agua que el Segura.

También es normal que en esa zona de la Tierra haya negros, también conocidos como subsaharianos, pero negros, que con la "torraera" que cae, lo normal es que estén negros como el betún, o como los cojones de D. Antonio Machín, que también era negro, pero no subsahariano.

Y que, al contrario que alguna "ilustre miebra" del ya finado Gobierno Zejatero, hagan abluciones en los ríos para evitar tener un aspecto desaseado (por ser benevolente y no llamar a la mugre por su nombre) como la ex-ministra de la cosa de la salud.

Lo que ya no entra dentro de lo imaginable, ni siquiera dentro de la calenturienta imaginación de los guionistas de Falcon Crest, es que pudieran producirse unos conflictos que precisaran de "resoluciones"mediante negociaciones, entre los negritos, ora de pito pequeñito, ora de cipote del tamaño del de Archidona, y los hipopótamos.

El de Archidona explicando como se la tiene que coger.

De todos es bien sabido el carácter relajado, indolente y vaguncio de estos seres de grueso panículo adiposo, aunque sin llegar, ni en el carácter, ni en la cosa de la grasaza, a los extremos de un sindicalista o de algún que otro obispo.

Pero a pesar de su aspecto, y su poco dada tendencia al ejercicio físico, que no sea el propugnado por la escuela de sirenas adipocíticas donde se instruyó en el "dolce far niente" alguna que otra sociata; este animalejo de tamaño superlativo y boca que pareciera se la había hecho un fraile, parece ser que tiene un carácter de mil Rubalcabas.

Y mira por donde, un Gobierno español, siempre atento a las injusticias, siempre velando por la fraternidad mundial, ha descubierto un foco de tensión mundial entre humanos y cuadrúpedos.

Por la indolencia que muestran los paquidermos fluviales.

Por su carácter díscolo cuando se les molesta mientras realizan un trabajo agotador nadando tranquilamente, pero vigilando siempre aunque sea desde el fondo del curso fluvial, mientras descansan de no hacer nada en todo el día.

Por su oronda panza y por gigantesca boca, capaz de tragar como un Pantagruel, o como un dirigente de UGT, yo diría que son sindicalistas ecuatoriales.

Y claro, los negritos y negrotes, deben ser los curritos.

Como en esa región, debido a "la caló que jase", se suda "mogoshón".

Y como eso de sudar recuerda a los efectos del trabajo (lagarto, lagarto), es por lo que sabiamente, nuestro Gobierno decidió, nada más perder las elecciones, ponerse manos a la saca y largar casi 300.000€ a los negociadores, que en ese país debe ser una pastizara que no han visto, ni los negros, ni por supuesto los hipopótamos en su puñetera, azarosa, negra y sudorosa vida.

Ya me imagino a los sufridos negros y a los indolentes hipopótamos sindicalistas, sentados los unos en tocones de árboles y los otros zampando con sus enormes tragaderas mientras unos simpáticos pajarillos, los ornitoliberados sindicales, les expulgan de todo parásito no autorizado que pretende subírseles a la chepa.

Sindicalistas en plena greña.

Nadie, sin embargo, sabe a ciencia cierta, de que coño pueden hablar un señor oscuro y un pariente cercano de la señorita Pajín, la señora Trini o, en caso de deformidad y tara genética, la señora Iglesias.

Pero se deben montar unos pifostios de los de no te menees para que nuestro querido Zejatero les endilgue cincuenta millones de pesetas a modo de subvención.

Pero, no, no creo, aunque sí, debe ser eso.

Ya está claro.

Al ver las fotos del crucero de Toxo con su consorte, la mirada torva, cuasi asesina de lo que lleva al lado el ilustre solucionador de conflictos español; al mirar esos ojillos turbadores, se nos fue el santo al cielo y equivocamos su filiación en el mundo animal.

Resulta que no era un foccido, ni un mórsido, ni siquiera un león marino.

¿Adivinan a que escala filogenética pertenece ese espécimen con vestido a rayas?.

¿No?.

Pues eso es que no han leído con la debida atención el post.


miércoles, 11 de enero de 2012

LA NOVIA CADÁVER NO TIENE FRONTERAS.

Esto de husmear entre los "notisiosos" da mucho de si.

Te pones a fisgonear entre las noticias del día, harto ya de sociatas ladrones, peperos tontucios, Marianos que, como bien dice Federico, se aparecen cual la Virgen del Tremedal a pastorcillos de la agencia EFE, y demás fauna perniciosa de esta España nuestra; y te encuentras con cosas curiosas y que dan juego para reirte un poco y desengrasar la neurona.

Llego a casita tras la dura jornada laboral y me introduzco en esa jungla periodística que es internet y en Libertad Digital me encuentro con una noticia de esas que podrían llamar la atención si no fuera porque aquí ocurre cada día desde hace casi una semana.

Pues resulta que no todos los tontos, bobos de baba y moco, tarados, cretinos y cretinoides, residen en nuestro suelo patrio.

No señor.

También por esos sitios de Dios, allende nuestras fronteras, cuecen calderadas de habas.

Y de tontos del idem.

En Tailandia, un cachondo, que ya hace falta estar cachondo y tener ganas, resulta que, al parecer tenía novia.

Y la novia, precisamente en la Nochevieja, fue atropellada y falleció.

Hasta ahí, todo parece normal.

Chico conoce chica, chica se enamora de chico, chico se hace novio de chica. Lo natural.

Pero lo que ya no parece tan normal es que una vez que la chica casca de forma violenta (como si hubiera cascado de paperas), el gualdrapas la mantenga fresquita durante cuatro días, la vista de novia de bar de alterne de mala nota, reúna al resto de la manada de descerebrados...!y se case con sus despojos mortales!.

Además, el susodicho mongui, para amenizar el glorioso evento, se encasqueta una chistera de cochero del siglo dieciocho, se embute como un salchichón en su tripa, en un frac, y ! hala, venga, a montar el numerito!.

Si le es un simple budista, le está poniendo el anillo. Si es sociata, se lo está robando.

Porque el mentalmente insano, no contento con casarse con el futuro (próximo) alimento de gusanos e insectos carroñeros varios, va y lo publica en Facebook.

Y lo curioso del caso es que, encima, le contestan casi 30.000.

No especifica la reseña periodística si los que se molestaron en responder al macabro macarra, lo hicieron para cachondearse, llamarle de todo menos bonito (que ya habría que tenerlos cuadrados para llamar bonito a semejante esperpento), o para felicitarle por su buen gusto.

Resulta llamativo también que los que aparecen en la foto oficial del evento, no lo hagan en ademán de lapidar al gilipollas necrófilo.

Al final, se da la explicación de tan delirante espectáculo: es que son budistas.

! Coño, como si son del Atlético de Madrid! que también sufren mucho por las andanzas de su equipo desde tiempos inmemoriales y no van por ahí casándose con el cadáver de Don Vicente Calderón o el del "ostentóreo" Jesús Gil al cuadrado.

Vale que los budistas, tan pacientes ellos, tengan un gran respeto por la muerte, pero de ahí a casarse con una muerta ya pasadita de fecha, y encima justificarlo, va un mundo.

Porque aquí también se casan gentes de pelaje más que dudoso con otros de su calaña. Véase si no cualquier programa de putiferio de la cadena de Berlusconi, donde putillas de tres al cuarto y mariconas vocingleras, se casan entre sí y después se ponen más querellas que las que tiene acumuladas Rumasa.

Pero esos, aunque muertos cerebralmente desde antes de que se conocieran sus padres, por lo menos se mueven, y chillan, y se ponen tetas y morros, y además les puedes dar de gorrazos si te los encuentras por la calle.

Y además siempre sirven para ciscarte en sus muertos (los enterrados) y desahogarte poniéndolos a parir en tu blog, o en la cervecería de la esquina, que eso de hablar de la maricona violenta (póngase aquí el nombre de cualquier semoviente bípedo, presuntamente macho, que aparece en esos bodrios televisivos), da mucho juego y mucha risa cuando vas por la quinta cervecita.

Pero es que la pobre difunta tailandesa, ni chilla, ni chinga con el amigo de nadie, ni se pone hecha una foca, ni tiene ya la casa hecha una leonera, que es que se te come la mierda y se te pega a la mano el pomo de la puerta cuando vas de visita. Con lo que poco se le puede criticar. Salvo que si yo soy ella, y me ponen ese traje, aunque sea lo último que haga en mi muerte, el gaznápiro se lo traga por el ojete del culo, floripondios incluidos, y lo estrangulo con la liga.

Claro que, bien mirado, aquí también pasa tres cuartos de lo mismo, solo que de forma más multitudinaria.

Porque al fin y a la postre, ¿qué es si no el congreso de los sociatas que viene celebrándose estos días (aunque, sinceramente no sé que cojones celebran, como no sea que todavía no están todos en Alcalá Meco y Yeserías, amenizando las tediosas jornadas de los honrados ladrones, violadores y asesinos comunes).

En ese aquelarre, dos cadáveres putrefactos deambulan entre las mesnadas de una partida de salteadores de caminos; ávidos de conseguir un poder que les permita, antes de que caigan sus carnes de sus apolillados huesos, volver a depredar lo que queda sin embargar del país.

Y novio, novias y novies, no les faltan.

Lo más curioso es que la que tiene la fecha de putrefacción menos pasada, es curiosamente la menos deseada, al menos en lo político.

Cuanto más se hincha la potera y la morrera por efecto de los gases de la descomposición, más deseada es (para "guarreridas" inconfesables) por la jauría sociata.

Y el que ya despide un hedor que hasta los gusanos menos aprensivos no soportan, el más favorecido por la alegre muchachada de los bandoleros sociatas.

Aspecto de la jeta de RBCB antes del aseo matutino.

Al final, Alfredo pondrá el anillo en el dedo de la novia muerta, le hará un último mimito y !hala, a la pira funeraria!.

Y la pesoe seguirá como siempre, desde su fundación, haciendo bien el mal.

Y Mariano a comerse el marrón glacé, para que así, cuando vuelvan, tengan algo más que llevarse a la saca.

UN COJÓN DE PATO.

Llámase así a la medida internacional de coste desmedido de las cosas.

Pato con el cojón a la fresca. 

También el cojón de mico es medida aceptada por los economistas eclécticos de todo el mundo para la cuantificación del derroche.

Mono reposando después de tocarse el cojón.

O simplemente: el cojón.

Ya intuyo que las féminas paritarias, más que por la igualdad de número entre varones y hembras en todo momento y lugar, por aquello de que no paran de soltar paridas, pondrán el grito en el cielo.

Pero qué quiere usted que le diga, la verdad es que me importa un cojón, de mico, de pato o de zarigüeyo.

Pasados unos días desde que Mariano alcanzó la cima del poder, comienzan a aflorar las cuentas del Reino.

Y comienzan ya a tocarnos el cojón, así, en singular.

Porque el otro, la pareja, más vale que vayamos tratándolo con mimo para que esté en buen estado cuando tengamos que comérnoslo adobado con finas hierbas (que también caducan, y también van a parar a los contenedores de Mercadona).

Tengo para mí que lo de la subida del IRPF, o sea, el tocamiento de cojones, o tocamiento impúdico de los testes para aquellos pitiminíes que se la cogen con papel de fumar, obedece a que cuando el Yoda Montoro vio las cuentas, exclamó: ! cojones, si no hay ni un euro, si debemos...hasta de callarnos !.

Y pasó algo así como cuando Ullastres tuvo que decirle al Generalísimo que las arañas de la caja del Banco de España, una vez vendidas, no daban ni para pasar el fin de semana, allá por el año 1959.

Y claro, visto así, la subida del impuesto directo más odiado por el populacho, tenía que ser de cojones.

O eso, o a pedir a la esquina.

Poniendo la mano, o poniendo el culo.

A elegir.

Lo del prestigio en "Uropa" y todas esas gaitas gallegas, me lo paso yo por el forro de los cojones. No es más que la típica parafernalia paternalista de esta casta política, que en lugar de salir a escena y decir la verdad, quizá porque los suyos, al menos algunos, también están con los cojones de corbata por la quiebra de su Taifa, nos montan una rueda de prensa con Sorayita en plan abuelita Paz, dorándonos la píldora amarga ).

Detalle parcial de la rueda de prensa de Sorayita.

Porque aquí, el que más y el que menos, exceptuando quizá a "Espe"Conan Aguirre, ha dejado como un solar su mini-reino, su califato, o su covacha.

Un ejemplo: Valencia estuvo el otro día en suspensión de pagos.

Solución que nos da el familiar del ilustre cegato Fabra: reducir la carrera profesional de los funcionarios (de carrera) al 50%.

Claro que había que pagar el cojonudo aeropuerto de la megalópolis de Castellón, donde gracias a tan cojonudo prócer, podemos pasear sin miedo a que nos atropelle un avión, salvo que algún piloto de algún Tupolev, empapado de Vodka, confunda Castellón con Moscú, que como todo el mundo sabe, tienen millón de habitantes más o menos, el mismo tamaño.

Aeropuerto único en su género, solo aterrizan aviones a los que les ha salido un muñeco en los cojones.

Me voy inocente, completamente inocente, se desgañitaba la loca del Turia en su despedida.

Pues tal como has dejado el antes muy leal reino de Valencia, más que "per a ofrenar noves glories a Espanya", bien parece que sea "per a ofrenar noves merdes a Espanya", porque macho, y perdona si te ofendo, podrías ponerte la corbata en los cojones y apretar hasta que adquieran un hermoso color violáceo.

Espero que tu sucesor sepa agradecértelo con una buena patada en los cojoncillos. O mejor, que para dar ejemplo, que la farmacia de tu santa esposa sea la última en cobrar, o sea, que no cobre hasta que hayan cobrado todas las demás.

Y falta lo mejor, la mascletá final.

Andalucía.

Allí no es que haya corrupción.

No es que se robe.

Allí los sociatas actúan a lo grande. No solo roban lo que recaudan. Roban lo que recauda el resto de España, lo que recauda "Uropa" para las regiones pobres. Se roban entre ellos. Se van de putas. Roban desde que nacen. Roban hasta sus suegras.

Y si usted no se da cuenta, le roban hasta los cojones.

Y después se los vuelven a vender.

domingo, 8 de enero de 2012

NO HAGO OTRA COSA QUE PENSAR EN TÍ...Y SE ME OCURREN DEMASIADAS COSAS...Y NINGUNA BUENA.

Domingo por la tarde.

La tarde del día más tedioso de toda la semana.

Porque el domingo, entre que te levantas a las tantas, tardas una eternidad en recuperar los sentidos mientras desayunas y haces cuatro cosillas, te da la hora de comer; después la obligada siesta a la que hay que llevarte a rastras (porque te duermes por el camino) y de la que te levantas, dos horas después, el día discurre lenta pero inexorablemente hacia el lunes, hacia una nueva semana de trabajo y obligaciones.

Y durante esas horas vespertinas dominicales ¿qué?.

Pues nada.

Te pones delante del ordenador, miras la pantalla, y no se te ocurre nada.

Enciendes el televisor a ver si escuchas algo que te espabile la neurona y se te ocurra algo que escribir, pero sigues oyendo las mismas noticias de siempre: que si un yayo se ha dado una yoya en la carretera y se ha dejado los sesos en el salpicadero; que si ahora lo que mola es hacer esos tapetitos de punto de mil colores y de horterez infinita con lo que decorar todo lo que encuentran a su paso, desde una estatua hasta un autobús enterito; que si Fraga está muy malito, el pobre.

Tampoco se salva la consabida noticia de Rubalcaba y la Chacón, admonizados por Griñán para que se pongan a hacerse mimitos públicamente y sin pudor, a ver si así consiguen animar un poco el cotarro.

No es que haya llegado a pedirles que se den un revolcón en público, porque ni la viagra hace milagros, y más si tienes el graznido gorjeante de la sieteleches morrudita clavado en la sesera; ni creo que sea especialmente excitante la imagen de la piñata de Ruby, que es que una vez vista te acompaña hasta la tumba como una pesadilla en Elm Street.

En fin, lo normal.

Pero, de repente, zas, en la sección de sucesos salta algo que te llama la atención y te hace desviar la vista hacia la pantalla.

Resulta que una de esas descerebradas con cara de bollo, aficionada a esa gilipollez que consiste en atarse una cuerda a los tobillos y lanzarse al vacío desde un puente, conocida como puenting, y en ocasiones como leching, espachurring o chofing, se lanzó desde un puente sobre las cataratas Victoria.

Solo faltaba un detalle, un cartel que ponga "prohibido arrojar animales"

Abajo, al final del camino, esperaban "sienes y sienes" de honrados cocodrilos, ajenos a lo que la cara de pan de ocho se preparaba a hacer.

En el puente, mogollón de metros sobre el río, un grupo de dementes, merecedores de acabar con sus sesos desparramados en un radio de dos kilómetros, ríen desaforadamente mientras jalean a la tonta del pijo con frases tan ingeniosas como: venga, venga, que da mucha risa; o: "oyessss, es como, o sea, como un orgasmo, Mari, venga porfa tírate".

Las futuras pitanzas de los saurios con el semental.

Y Mari va y se tira.

La cuerda, no se sabe si porque el negro que se la vendió era un poco borde y resentido por no poder tocarle el culo a la boba; o porque por aquello de la crisis pretendió el grupo de dementes ahorrarse unos eurillos; el caso es que cuando llegó al límite de estiramiento, plafff, se rompió.

Y allá que estampó sus carnes sabrosas, entre los saurios que tan tranquilamente sesteaban en las revueltas aguas del río mientras esperaban que alguna res cruzara, sin apercibirse de la presencia de sus ávidos depredadores.

El susto de tan simpáticos animalillos debió ser de aúpa. Y eso debió ser la salvación de la zampabollos.

Porque, aunque parezca mentira, en este caso no se hizo justicia.

Lo justo es que la saltarina debiera haber sido devorada por los cocodrilos, y los del puente, asomados al pretil debieran haber recibido una patada en su partes pudendas con los piececitos delicadamente arrancados por la cuerda de las extremidades de la rubia devorada.

Una vez recuperada la serenidad, para rematar la faena, en la sección anuncios, ese espacio televisivo en el que de vez en cuando ponen unos segundos de algún programa más o menos interesante o vomitivo, según la cadena sintonizada, emiten uno de esos que te hacen hervir la sangre.

Entiendo que la crisis es acuciante.

Comprendo que para vivir, a veces, hay que hacer cosas que hasta un sociata consideraría deshonroso (en el supuesto caso de que consiguiera entender bajo tortura lo que es la honradez, cosa harto discutible).

Es incluso hasta pasable que ese gremio de histriónicos egocéntricos que son, por lo general, hasta los mejores actores y humoristas (entre los que no se encuentran normalmente en la actualidad los españoles) se pasen siete pueblos.

Pero lo de ese anuncio es que no tiene nombre.

Bueno, sí que lo tiene, pero es demasiado fuerte hasta para este blog.

Aparecen en ese anuncio, un compacto grupúsculo de presuntos humoristas que por lo visto deben pasar más hambre que el "gos de un volantiner", o se temen que se les acabe el momio de las subvenciones (algo que cada vez veo, desgraciadamente, más improbable).

Se dirigen todos, como una horda de hienas, haciendo cada uno sus gracietas o imitando las de otro, en un cementerio donde se halla ubicada la tumba de Gila.

¿Se reirán de su puta madre?

Personalmente soy un admirador del genial, como humorista, personaje. Del tema del chaqueteo ya hablaremos en otra ocasión.

Pero con independencia de ideologías y de simpatías, lo que no es de recibo es que se utilice la tumba de nadie para hacer un anuncio de embutidos.



¿Qué se merece este grupo de desagradables, indignos, bochornosos, sinvergüenzas y chupasangres?, pues que se hubiera hecho realidad por un momento The Walking Dead, y los zombies se los hubieran trapiñado sin dejar ni los rabos.

Entonces sí que darían risa.

Mogollón.

viernes, 6 de enero de 2012

REGALO DE REYES. MAÑANA...!!!MÁS MADERA, ES LA GUERRA!!!

Se acabaron las Fiestas navideñas.

Se acabó la tradicional tregua.

Pasaron los Reyes Magos.

Y aquí dejaron su regalo para el blog.

Mañana se levanta la veda.

!!! Más madera, es la guerra !!!



Ya tiene unos añitos, pero como las buenas películas, sigue siendo muuuy bueeeno (Gallardón dixit)

jueves, 5 de enero de 2012

YO SOY LA CARMEN DE ESPAÑA Y NO LA DE MERIMÉ.

El camaleón es una bestezuela simpática, dicharachera a su relajado modo de entender la vida, encantadora, con unos saltones ojillos giratorios que recuerdan a Marty Feldman, el Igor del jovencito Frankenstein.

Pero sobre todo, es un artista consumado del camuflaje, adaptando el color de su piel al medio en el que se encuentra.

Simpático camaleón afiliado a UP y D., mimetizándose con los colores de su amada líderesa.

También la sepia, jibia o sepionet, es una aventajada alumna en el arte de desaparecer, camuflada con la apariencia del fondo marino sobre el que se posa.

Sepia Arriolomarianensis, no se le ve, no se le oye, nadie sabe donde está.

Menos agraciada en su apariencia y más esquiva ante la nada desdeñable perspectiva de acabar en una plancha caliente para servir de exquisito manjar en la mesa de un humano, o en el peor de los casos trinchada para servir de aplacamiento de la gula insaciable de cualquier coocoo o ugetero.

O para acabar en el saco sin fondo del estómago de alguna foca, incluida la unida en sacrosanto sacramento a Mr. Tocho (aunque a la vista de lo apreciado en la foto, el apellido le va más a ella).

El mundo al revés, Moby Dick se embarca para la pesca.

Pero, aunque estos dos animalillos del Señor, son sin duda, o mejor hablaremos en pasado, eran, los reyes del camuflaje, en la tierra y en la mar, les ha salido una dura competidora.

Ser de difícil catalogación, perteneciente, sin duda alguna, al género de los mamíferos, se caracteriza esta bicha por ser una mezcolanza de difícil emplazamiento en el mundo animal.

Por su aspecto, mirada con ojos de taxonomista, destaca su cavidad oral rodeada de unos apéndices labiales especializados sin duda para la succión.

Al momento nos asalta una cruel duda, ¿qué succiona este animalejo?.

Por la carnosidad de sus excrecencias bucales, diríase está especializada en efectuar el vacío por aspiración, de objetos cilíndricos de textura firme aunque carnosa.

Se me vienen a la cabeza objetos o apéndices pertenecientes a la anatomía humana, allá por la mitad del cuerpo, palmo arriba, palmo abajo, pero...no, no creo, aunque ...quizá.

Por lo su mirada, y más que nada por la ovoide y prominente forma de sus globos oculares (como un huevo, de nada víctimas de la LOGSE), así como porque lleva gafas a veces (ya se sabe lo suyas que son para estas cosas las hembras del género humano), debe ser miope, lo que le confiere una coartada para acercar el belfo ya que así lo demanda su naturaleza, y ya que tanto tiene que acercarlo, ya puestos, pues succiona.

La vida es así.

Dado su carácter tribal de comunidad de covachuela, su ansia succionadora de cuanto se pone a su alcance, alcanza límites insospechados, dejando a lampreas, sangujuelas e Inspectores de la Hacienda Pública a la altura del betún.

 Los sonidos que emite son, ¿cómo clasificarlos?, ardua tarea digna de un Darwin colosal, como una mezcolanza entre el gorjeo asmatiforme y el graznido de un córvido laringítico.

Eso cuando le sale la voz del cuerpo, o no atragantan sus vías nasales las lágrimas que atiborran sus conductos lacrimales.

Estas dos circunstancias se provocan ante la necesidad, bien por mor del cargo en la comunidad donde se camufla para así, cual pájaro cuco, comerse los huevos del adversario (huy que dolor), de alabar la enseña o al líder; bien por perder un peldaño en el escalafón dentro de su recién estrenada condición de aspirante a lideresa.

De gracioso apéndice nasal, semejante al de Karl Malden, con porruta distal, cual garbanzo en remojo, que frunce graciosamente cuando entre gorjeo y gorjeo, promete todo su amor maternal a otros seres que lo precisan por su pronto paso a la condición de cadáver y para hacerles más llevadera su moribundez.

No creo necesaria mayor descripción de la campeona en el noble arte del camuflaje que con tanto esfuerzo ha conseguido desbancar a otros especímenes del reino animal.

Esta oriunda de las tierras andalusíes consiguió en su corta existencia en este mundo, pasar del submundo charneguil, a descollar en el único lugar donde tienen asegurado un destacado lugar los más tarados en el orden intelectual y/o moral, pero que más se distinguen por sus ansias depredadoras: el partido sociata catalufo.

No bien consiguió alejar de las turbulencias de su aspiradora bucal a sus más reñidos competidores, inició un desplazamiento hacia los sectores más radicalmente descerebrados de su nueva secta por el sutil método de alabar a los más escatológicamente detractores de la Nación que consiguió que seres tan abyectos como ella pudieran ser considerados como pertenecientes a un grupo humano de personas trabajadoras, serias y honradas.

No obstante, aunque este hecho pudiera parecer un contrasentido para alcanzar las más altas cimas del poder en el interior de la organización a quien denostaba con tanto ahínco, esto solo pudiera parecerle así a quien desconociera la extraña psicología de una Nación poblada por un sinfín de esquizofrénicos subclínicos.

Porque solo así se puede clasificar a quienes aúpan al poder al que destruir su solar patrio pretende.

Porque solo así se puede clasificar a quien asiste impertérrito al penoso espectáculo de ver como a quién odia a su País, se le encomienda la misión de regir los destinos de sus Fuerzas Armadas.

Y eso, esta impenitente chaquetera no podía desaprovecharlo.

Y no lo desaprovechó.

Pero mira por donde, el chollo se acabó.

Y la que se propugnaba como más catalana que el tambor del Bruch, o las putas de la barceloneta, ahora es más andaluza que las cuevas del Sacromonte.

Ya no es la Carme de Catalonia.

Ahora es la Carmen de España, y no la de Merimé.


miércoles, 4 de enero de 2012

LLANTO Y CRUJIR DE DIENTES.

Cuando a finales de los ochenta y comienzo de los noventa del siglo pasado cayó el muro de Berlín, y el telón de acero de la Unión Soviética se alzó para mostrar las miserias del comunismo, pudo el mundo occidental apreciar en toda su extensión la desolación de un gran país.

No solamente aquellos que por asuntos de negocios visitaban ese Imperio de miseria, pobreza y nido de escuelas de tiranos que asolaban principalmente a sus países satélites de Europa, Asia y África, sino el mundo en general, pudieron comprobar a qué extremos de miseria y sometimiento esclavizante puede llegar a ser el socialismo, llevado a sus últimos extremos.

Me contaba un buen amigo, que en un viaje de negocios pasaron a la comida.

No debía ser muy importante el asunto, o sea, no debían estar muy involucrados los altos jerifaltes del Comité de Ratas del Soviet Supremo, porque la comida no fue tan opípara como las que se meten entre pecho y espalda nuestros sindicalistas, tan preocupados ellos por el bienestar del obrero.

Al llegar a los postres, mi amigo preguntó por éste y la contestación, en glacial estilo soviético fue un lacónico: Helado.

Bueno, ¿pero de qué?, inquirió el iluso, !de helado!, fue la no menos lacónica respuesta, con un rictus algunos pocos grados por debajo del cero absoluto.

Eso era la Unión Soviética.

El cero absoluto en alimentación, en vestido, en calzado, en libertad, en vida.

También decían algunos, poco tiempo después, que la Unión Soviética había entrado en quiebra.

La realidad, la dura y cruel realidad de aquellos que un día llegaron a creer que el Régimen más degenerado y asesino del orbe, el más sanguinario que jamás haya existido, tanto en su sede central como en sus delegaciones periféricas, iba a darles la igualdad y la felicidad, era que su Patria estaba en quiebra desde el año 1917.

Ciertamente consiguieron la igualdad, porque la miseria y la muerte todo lo iguala.

Ahora, casi un siglo después, los españoles nos levantamos una mañana de un 21 de noviembre, y descubrimos, al igual que los soviéticos, que España estaba en quiebra.

Pero al igual que los siervos del comunismo, que al fin y al cabo no es más que la política económica del socialismo, descubrimos que los socialistas nos habían llevado a la quiebra hace ya unos años, porque una vez que aterrados echamos la vista atrás, nos damos cuenta de que este año pasado no fue, con todo, el peor año económico de los de este infame socialismo español.

También descubrimos con espanto, que si bien fueron los socialistas los que pusieron las piedras sillares del edificio de la corruptela sostenible, otros aprovecharon gustosos la ocasión para saludarle atentamente, suyos que lo son.

Y colaborar activamente en el arrase del, cogido por los pelos, escenario económico español.

Ahora nos damos cuenta, y gemimos como plañideras, del estado real de la economía.

Ahora nos damos cuenta de que España no se puede permitir más de 8.000 Ayuntamientos, gran parte de ellos en poblaciones en las que hay más ediles que habitantes.

Ahora nos damos cuenta de que en el parque móvil oficial, se puede transportar a la población entera de Cuenca, Guadalajara, Soria y algún que otro grupo de turistas japoneses cámara en ristre.

Ahora nos damos cuenta de que la suma de asesores de toda clase y condición, podría dar varias vueltas al mundo, eso sí, en primera clase.

Ahora somos conscientes, de repente, de que los pensionistas no necesitan noventa viajes gratis en el transporte urbano, cada mes. Ni tienen derecho a irse de marcha a Benidorm a bailar los pajaritos al son del acordeón de María Jesús, con grave riesgo de fracturarse la cadera que, naturalmente, pagamos todos.

Ni podemos permitirnos que los cajones de la cómoda de Doña Úrsula, viuda de Don Cojonciano, reviente como Hiroshima si entra una caja más de Ibuprofeno.

No nos podíamos permitir muchos de esos lujos, y nos los hemos permitido.

Hemos permitido, la mayoría, un despilfarro descomunal de todas las Administraciones, sin más protesta que la de una charla de cafetería.

Ha proliferado en esta España nuestra una casta política tan cara como las putas que muchos de sus acólitos frecuentan.

Y una de vagos impenitentes, tan improductivos como el desierto de Almería

Y ahora hay que pagar todo eso.

Y no hay dinero.

Y debemos tanto y tanto, que ya veremos si cuando el sol se enfríe hemos acabado de pagar.

Ahora llegado es el momento de, una vez hecho el examen de conciencia y contados nuestros pecados al confesor, cumplir con la penitencia.

Saldremos de esta, porque si no salimos, nuestra única preocupación va a ser el establecimiento de equivalencias en un sistema de trueque, y si con la moda del año que viene se va a llevar la piel de gato común o la de conejo de la Alpujarra.

Ahora llega el llanto y crujir de dientes.


martes, 3 de enero de 2012

MIS ADORABLES TROLLS.

Estaban ahí. Agazapados. Al acecho. Olisqueando el aire como hienas, a la espera de que la manada de leones devore a la pieza, para entonces darse el festín con los despojos.

La bilis corroía sus intestinos; las babas ya llagaban sus, de por si, purulentos morros.

Lamían las llagas de sus leprosos amos, que supuraban los detritus propios de su ignominiosa derrota, al igual que un perrillo lame las heridas de su pordiosero amo.

Estaban dispuestos a sacarse los dos ojos con tal de que el adversario, que al fin y a la postre no es más que quien rige los destinos de su propio país y de sus esperanzas, quedara tuerto.

Estos lacayos, incapaces de reconocer que los dueños de su perdida dignidad y libertad han arruinado sus vidas, su futuro y su más que dudosa moralidad y principios, esperaban ansiosos la oportunidad de saltar a la yugular.



Estas bestezuelas ominosas, de escasas entendederas, salvo para todo aquello que suponga sumisión perruna a su amo y señor; propagadores del odio sin sentido; esclavos de la adoración al mandamás; rendidos al primer demagogo que dice ser el líder de una ideología rica en el genocidio, y más que maestra en el arte de la compra de voluntades; insuperablemente maestros en llevar la ruina allá donde introducen sus mugrientas zarpas y sus halitósicas bocas; estos seres de cerrazón mental, cual defensa de la Real Sociedad, han encontrado la oportunidad ideal para iniciar su pestilente y reptilesco trabajo de zapa.

Estos cómplices de la destrucción del espíritu crítico, y por ende de la libertad, intentan aprovechar el momento de desconcierto de los esperanzados blogueros ante las medidas no anunciadas previamente (aunque sospechadas), del nuevo Gobierno.

Creen estas miserables, deleznables y débilmente inteligentes criaturillas, que pueden hundir la moral de quienes escriben en unos foros libres de opinión, por el hecho de que quien gobierna no tuviera las agallas de explicar al pueblo llano las inevitables medidas a tomar, por muy dolorosas que estas fueran.

Es cierto que eran medidas inevitables, pero no menos cierto que estaban pensadas y bien pensadas (con semejante equipo económico, es impensable que no existiera un plan "B").

Y no es menos cierto que, si bien un porcentaje de la población, esos que nos encontramos entre la élite pensante, sabíamos que nos iban a crujir, o al menos nos olíamos la tostada; no es menos cierto que a una parte de la población, aquella que solo reacciona cuando solo les queda la duda de elegir de qué contenedor van a recoger los restos de pollo putrefacto y de yogur caducado, no se le puede decir ciertas cosas si se quiere ganar unas elecciones y poner un poco de orden y concierto en el estercolero en que las alimañas sociatas y sus ladillas  trolleras e indignaditas han convertido el país.

En cualquier caso, y se tenga la opinión que se tenga sobre este último razonamiento, hay dos opiniones básicamente: la una, la de los que criticamos sanamente la actuación del nuevo Gobierno y cualquiera de las que pueda tomar en un futuro. Y sanamente puede incluir el mentar a sus deudos, progenie y antepasados hasta llegar a sus raíces en Atapuerca, e incluso hasta dejarlos pringados de residuos orgánicos intestinales, léase mierda, hasta en el carné de identidad. E incluso darles de patadas dialécticas hasta en el cielo del paladar por no decirnos la verdad de lo que pensaban, por muy buena, políticamente, que fuera su intención.

Porque somos libres, y pensamos.

La otra es la de las bestezuelas cuya masa encefálica se derritió ya en el seno materno (suponiendo que los pariera una madre y no una gamba), que se refocilan y regocijan con el mal ajeno y propio, porque muchos de esos resentidos, que seguramente estarán en el puto paro, ellos y sus familias, que no tuvieron la caritativa gallardía de ahogarlos con el cordón umbilical cuando nacieron para evitar el penoso espectáculo de verles arrastrarse sobre sus propias babas toda su miserable vida.

Estas penosas criaturas, graznan ahora deseando que "nos" crujan a impuestos, que "nos" arruinemos, que lloremos la oportunidad perdida con los nuevos gobernantes.

Todo esto sin pararse a pensar (cosa harto imposible en quien carece de sustento material para la elaboración de un pensamiento mínimamente elaborado), que el crujido se esparce como las ondas en un estanque; que la ruina nos la han traído los amos de estos penosos lacayos; y que si la oportunidad se pierde, como decía el chiste, no habrá mierda para todos.

Y por lo que sale de sus hediondas bocas, quienes más lo lamentarán serán ellos.

Al fin y a la postre, quien más sufre la carencia, es quien estaba acostumbrado a comerla.

Para mi mora, mi trolla boba, a la que no visitaré en su blog, por más que lo suplique en sus comentarios no publicados (y que nunca lo serán); la que suplicó mis favores, Dios sabe con que arteros deseos salidos de su enfermiza mente; aquí van los versos de D. Pedro Muñoz Seca, asesinado por los amos de estos desechos de tienta del género humano en Paracuellos del Jarama, a quienes espero que Dios conceda, en los últimos estertores de su patética vida en este mundo, un hálito de inteligencia, para que así puedan ser conscientes del espantoso ridículo que han hecho durante su penosa existencia; ahí van, repito los versos dedicados a Azofaifa por Don Mendo.

Con todo mi cariño, y mi caridad hacia un ser tan inferior que representa a todos cuantos trolls intentarán, en vano, doblegar nuestro espíritu y quebrar nuestra decidida apuesta por la libertad:

Mora de la morería!...
¡Mora que a mi lado moras!...
¡Mora que ligó sus horas
a la triste suerte mía!...

¡Mora que a mis plantas lloras
porque a tu pecho desgarro!...

¡Alma de temple bizarro!
¡Corazón de cimitarra!

¡Flor la más bella del Darro
y orgullo de la Alpujarra!...

¡Mora en otro tiempo atlética
y hoy enfermiza y escuálida,
a quien la pasión frenética
trocó de hermosa crisálida
en mariposa sintética!...

¡Mora digna de mi amor,
pero a quien no puedo amar
porque un hálito traidor
heló en mi pecho la flor
aun antes de perfumar!...

Deja de estar en hinojos.

Cese tu amarga congoja,
seca tus rasgados ojos
y déjame que te acoja
en mis brazos, sin enojos.

No celes, que no es razón
celar, del que por su suerte
en una triste ocasión
por escapar de la muerte
dejó en prenda el corazón.

No celes del desgraciado
que sin merecer reproche
fue vilmente traicionado
y cambióse en media noche
por no ser emparedado.

Ni a ti ni a nadie ha de amar.
Déjame a solas pensar
sentado en aqueste ripio,
sin querer participar
del dolor que participio.

Déjame con mi revés:
si quieres besarme, bésame,
consiento por esta vez,
pero déjame después.
Déjame, Azofaifa, déjame.

CUALQUIER PARECIDO CON LA REALIDAD.....NO ES COINCIDENCIA.

En política, las casualidades no existen, y si aparece alguna, es que está cuidadosamente preparada.

Pasen y vean, la función acaba de comenzar.