CITAS FAVORITAS

"...una nación bajo Dios, indivisible, con libertad y justicia para todos." (CONSTITUCIÓN DE LOS EE.UU)

Se puede engañar a algunos todo el tiempo y a todos algún tiempo, pero no se puede engañar a todos todo el tiempo.
(ABRAHAM LINCOLN)

¿Y tú, por qué los quieres tanto? —Porque vigilan el muro. Y dicen: "nadie va a haceros daño esta noche. No durante mi guardia" (AGUNOS HOMBRES BUENOS).
ALICANTE DESDE EL MACHO DEL CASTELL
EL MIRADOR DEL PONOIG

POLOP DESDE EL PONOIG

POLOP DESDE EL PONOIG

SEGUIDORES FIELES

CITA POLÍTICA CON ENJUNDIA

Las casualidades en política no existen. Y si se produce alguna, es que está cuidadosamente preparada.

Después de haberse zampado unos cubatas, la mujer se da la vuelta, mira al hombre fijamente a los ojos y le dice:

"Oye, quiero decirte algo, yo jodo a cualquiera, en cualquier momento y en cualquier lugar, su casa, la mía, en el coche...no me importa. Simplemente me encanta.

El tipo, con una sonrisa de oreja a oreja, responde,

"¿En serio?, ¡yo también soy político!...¿a qué partido perteneces tú?

SALVEMOS AL TIO PEPE

SALVEMOS AL TIO PEPE
SALVEMOS AL TÍO PEPE.

domingo, 25 de marzo de 2012

PERÓN BAJÓ DE LOS CIELOS Y A GRIÑÁN SE APARECIÓ.

!!!! Ohhhhhhhhhhhhh !!!!.

!!!! Ahhhhhhhhhhhhh !!!!.

!!!! No pares, no pares, no pares !!!!.

!!!! Ya me viene, ya me viene, ya me viene !!!!!.

!!!! Ya !!!!.

Bueno, pues ya ven ustedes, un orgasmo colectivo de la mujer andaluza que se ha podido escuchar hasta en Tegucigalpa (capital de Honduras, víctimas de la LOGSE), se ha producido tras la victoria de la izquierda trinco-bolchevique andalusí.

También dormirán tranquilos los perceptores del P.E.R., que podrán seguir refocilándose en la miseria de la limosna gubernamental.

Como ya dije en una ocasión, y no me cansaré de repetir hasta quedarme con unas cuerdas vocales con más callos que los pies de Forrest Gump, eso de que España, en este caso Andalucía, es de izquierdas, es la memez más chusca que jamás humorista alguno pudiera imaginar. Ni un cruce de Eugenio y Chiquito de la Calzada, con un toque Gila, podría imaginar un chiste como ese.

Aquí, y en Andalucía más aún, lo que priva, mola y epata, es el trinque de la subvención. 

¿Cómo nadie en su sano juicio puede pensar que alguien que lleva treinta años cobrando por no hacer nada, o poquito, siendo generoso, va a dejar paso a quien promete trabajo?.

Perón fue el gran maestro, y los sociatas y comunistas los alumnos aventajados, de llevar a una gran parte de la población, especialmente aquellos alejados de medios de comunicación medianamente objetivos, a una situación de miseria sostenible, utilizando para ello el dinero público, en el que, tras largos años de subvención, se consigue que los subvencionados consideren deleznable la sola idea de trabajar para ganarse el sustento.

Y no es que la mayoría de los beneficiarios de esos negros fondos de miseria sean culpables de nada, no. Solo hay que darse una vuelta por esa Andalucía profunda para comprobar in situ que una piedra del campo tiene más posibilidad de comprensión que cualquiera de esas pobres gentes.

Además, para llevarles a tu huerto, tienes que darles una posibilidad real de prosperar, no palabras empalagosas. Y en esos lares no puedes presentar a quien le han colgado la fama de señorito, sea cierta, o no.

Si a todo eso añadimos esa actitud de ir "sobrao", renunciando a un debate en esa factoría de ficción que es Canal Sur, y perdiendo la oportunidad de llamar chorizos, y explicando el por qué de forma llana y comprensible, ya tenemos servida la derrota.

Decía, creo que Napoleón (aunque ya se sabe que las citas las carga el diablo, y hay gente que tendría que haber vivido diez vidas matusalénicas hablando todo el día y sin parar para poder decir todo aquello que se le atribuye), que una batalla se gana siempre antes de empezarla. Como el planeamiento no sea bueno, te dan de leches hasta en el cielo del paladar. Y el planteamiento de esta decisiva batalla, el PP, lo ha hecho con los cuernos, que previamente se había serrado y embolado, no sea cosa que hiciera pupita a alguien y tuvieran que hacer horas extra pidiendo perdón.

Ganan las elecciones hace cuatro meses y todavía la televisión de todos (o sea la, que nos cuesta los cuartos a todos) sigue siendo una mezcla de Tele 5, la Cuatro, la Sexta, el País, Público y la SER a la que a los redactores les hubieran metido una guindilla mejicana por el culo.

Resultado: que si le preguntas a los habitantes de los pueblos andaluces, Guerrero y el chófer, la coca que consumían era de la de mollitas, y las señoritas a las que visitaban eran novicias de un convento de clausura para con ellas rezar el Santo Rosario.


Las Hermanitas de la Caridad prestas a tomar el café con coca. Las mollitas las ponían ellas.

Y por si faltaba algo para redondear la tontuna, va el Jeque señorito y dive que van a estar en el Parlamento Andaluz.......CON HUMILDAD.

A este la inteligencia le crece como crecen los nabos, para abajo.

Viéndoles de aquesta guisa nadie pensaría que se han librado de un marrón. ¿O sí?.


sábado, 24 de marzo de 2012

A LA PESOE VOTARÁS Y FELIZ EL CULO TENDRÁS.


Desde que, creo que el jueves, escuchara a la Valenciano lanzar sus diatribas y admoniciones a las potenciales votantas andalusíes, estaba yo que no comía, no dormía, y es más, vivía sin vivir en mí.

 La alegría de la huerta en el momento de trasladar su felicidad interior a las masas.

Advertíame mi cónyuge, así, con tilde y sin "u" entre la "ge" y la "e", que los cavernícolas de la derecha liberal somos muy mirados con la gramática, no como los sociatas de cupo, que son más bien de cultura borroka, posiblemente para disimular el hecho cierto de que no pudieron desasnarl@s en la escuela por más que lo intentaran hasta la extenuación; bueno, pues advertíame mi cónyuge que, de seguir con esa desazón, me llevaba de cabeza a la Unidad de Agudos Psiquiátricos del Hospital para iniciar la terapia de pincho de Trankimazín y caña de Risperdal.

Y es que es muy duro escuchar, así, sin anestesia, sin sedación de terminal y sin cadenas antitemblores, que si no votas a los sociatas, eres el culpable de la infelicidad de las féminas.

Había llegado a comprender que dejar tirada a la señora para irte al fútbol con los amigotes, no era bueno.

Podía entender que pegar los mocos en la parte inferior del tablero de la mesa (previa prospección nasal furibunda, hasta rascarte de paso la hipófisis) no era apropiado.


Variante virtuosa del comemocos. De depuradísima técnica, especialmente apropiada en tiempos de crisis. Su lema: el moco es sano, protege más que el Omeprazol.

Es lógica la advertencia de que levantar el anca y soltar un trueno aromático, de esos que haría huir a una manada de mofetas con gastroenteritis, cuando tienes invitados y a los postres de la cena de Navidad, digamos que no es lo apropiado.

Es comprensible que no resulte edificante la visión de un macho en gallumbos extrayéndo los restos interdentales del embutido recién ingeridos, hace tres días, con una fruición digna de un equipo de prospecciones petrolíferas de Repsol.

Y así tantas y tantas feas costumbres que de los machos ibéricos han conseguido erradicar sus pacientes (a veces), esposas, parejas, queridas o arrejuntás.

Hasta ahí, vale.

Pero eso de que por votar a alguien que no pertenece a tu jarca, pandilla, cuadrilla o partida de salteadores de caminos, canales y/o puertos, te pueda llevar a la ausencia absoluta de felicidad, era algo que atormentaba mi alma.

Doctor Capi, le veo a usted distraído, advierto en su faz un sufrimiento impropio de su alegre carácter, de su dulzura natural, vamos, que no es usted; se preocupaban mis pobres pacientes por la salud de mi alma, en justa correspondencia por mis desvelos para con su salud.

Y es que no era para menos.

Qué tormento, que sufrimiento interior, que dolor corroía mi alma.

Tal es así, que en una de mis peores pesadillas, de mi ya dilatada existencia, llegaba a subir a un púlpito en un mitin erectoral, y llegaba a amenazar a los seguidores del jeque Arenas (no me dirán que no se parece a Rodolfo Valentino en aquella muda producción de la Paramount), que si no votaban a Griñán, llorarían lágrimas de sangre y ya jamás podrían dejar de tomar Prozac como el que come pipas.


Si me das tu voto, cordera, te hago un repaso de anginas que se te va a caer el tanga.

Y es que si tú, mujer andaluza, no votas a la pesoe, jamás llegarás a ser como esa morena que pintó Julio Romero de Torres, insinuaba la Valenciano.

 Si a Griñán no votarás, jamás como esta serás.

Pero lo que es peor.

Lo que se puede convertir en un trauma imposible de solucionar, ni siquiera por un congreso de psiquiatras argentinos, es que jamás, repito, jamás, en tu puñetera vida, te podrás convertir en Mercedes Milá.

Jamás conseguirás llegar a ser, como ella, aristócrata y roja. Rica y roja. Desagradable y roja. Fea cual pegar a un padre con un calcetín sudado y roja. 

O sea, todo lo que caracteriza a un sociata español.

Pero sobre todo, no podrás, mujer andaluza, si no votas a la pesoe en las andaluzas de mañana mismo, conseguir que te toquen las tetas como a la Milá (o lo que quiera que haya debajo del vestido), ni, sobre todo,  enseñar el culo con la gracia y el donaire que proporciona su doble condición, la de su aristocrática cuna (aunque creo que andan inyectando valium a mares en las tumbas de sus antepasados para que no salgan a comerle los mondonguillos ahora que se ha puesto de buen siglo), y la de sociata de pro, o Mediapro, o Berluscopro, con el desparpajo que ello proporciona.

Y por ello deberás dar gracias a Dios todos los días de tu vida.

 La Milá explicando el chiste de Wenceslao. O esperando al senegalés.

P.D.: Creo conveniente explicar el pie de foto, para no volver loco al lector. Esto es un señor que acude a una oficina de Correos (antes estafeta, ahora ya no, para no confundir con una sede del PSOE), y dice al probo empleado: Verá usted (ahora se suele decir "oye tío"), yo quería poner un telegrama, pero como no sé escribir, le rogaría que me lo rellenara usted. Faltaría más, contesta el empleado, aunque ahora se lleva más lo de: "que se lo escriba su hijo, a ver si te crees que yo estoy aquí para que me toquen los cojones (sea funcionario o funcionaria, que es un logro que han conseguido con la igual-da), ¿no te jode la agüela de las pelotas?". 

Bueno, pues eso, que el funcionario se pone a la faena y le pregunta al señor por el texto, y éste, como es natural, le contesta: Ponga, ponga, "Wenceslao, eres un maricón".

El funcionario, impertérrito, pero azorado ante la duda que un lapsus de memoria le provoca, demanda al ciudadano: ¿perdóneme usted, cómo se pone Wenceslao?, refiriéndose, evidentemente a la ortografía del nombre propio.

Pero el ciudadano, confundido, seguramente por no poder apartar sus pensamientos de su amado Wenceslao, responde al funcionario adoptando la pose de la Milá: "Wenceslao se pone así".

miércoles, 21 de marzo de 2012

LA GUERRA INTERMINABLE.

Leña al moro, que es de goma.


Casi 1500 años de guerra contra el moro y todavía nos extrañamos de que esta chusma cometa un atentado.

Hay que soportar el complejo de inferioridad de estos mindundis, que tienen que pedir perdón cada cinco minutos por haber expulsado de nuestra tierra a quienes vinieron a robárnosla.

Hay que soportar que se venga haciendo de menos a quienes defendieron a nuestra cultura frente al dogmatismo y fanatismo de esos hijos de Alá.

Hay que soportar las loas, glorias y alabanzas de sus sabios, poetas e intelectuales, mientras sus ejércitos arrasaban nuestros campos y guerreaban contra nuestros soldados, que al fin y a la postre, lo que hacían era defender nuestras tierras de invasores, y que, qué casualidad, en cuanto los echamos de Europa, comenzó el florecimiento de una cultura gloriosa.

Hay que soportar a viejas bujarronas alardeando de ser descendiente de aquellos que le hubieran cortado la fuchinga con un alfanje oxidado por la sangre de nuestros compatriotas, de haber vivido en aquella gloriosa época.

Hay que soportar la memez de la expulsión de los moriscos asentados en nuestra patria, que lo único malo que hacían era hacer de cómplices de los piratas berberiscos que, cual junta de Andalucía, saqueaban nuestras poblaciones.

Hay que soportar las estupideces de quienes insinúan sibilinamente que el que atracaran nuestros barcos mercantes en el Mediterráneo e intentaran por el sutil método de la decapitación y la destrucción indiscriminada, invadir, esta vez por el este, toda Europa, no era más que la legítima forma de combatir la superpoblación en sus desiertos.

Hay que soportar que estos parásitos sin fronteras de las oenegés, glosen las epopeyas de los bandoleros de las dunas, cuando pedían al tito Adolfo que les ayudara a barrer de la faz de la tierra a todo judío que tuviera la osadía de existir.

Hay que soportar la falacia de que los terroristas moros luchan por la liberación de una chusma, llamada palestina, que solamente quieren tomar un territorio que previamente habían robado a sus legítimos dueños, y si puede ser apiolándose a sus pobladores, pues mejor que mejor.

Hay que soportar la indigna cobardía de quienes, ante un atentado presuntamente cometido por esa gentuza, en lugar de pedir acabar con ellos los más rápidamente con un escarmiento ejemplar, se ponen de rodillas ante el islam, pidiendo clemencia y que se les envíen ayudas, óbolos y prebendas, no sea que se enfaden y nos hagan pupita.

¿No quieren islam?.

¿No quieren tolerancia?.

¿No quieren bondad con el enemigo?.

Pues ya tienen la respuesta.

Muertos y más muertos.

¿Que hay moros buenos?, por supuesto.

¿Que no todos son iguales?, no lo dudo.

Pero sobre que son nuestros enemigos, tampoco albergo duda alguna.

Y de que mientras nos mostremos sumisos y complacientes nos van a seguir masacrando, tampoco.

El rojerío anda encabronado porque no haya sido alguien de extrema derecha. A ver si se aplican la misma medicina que cuando el 11 M, o mejor, a ver si el maricomplejinado PP, se la aplica, en justa correspondencia a lo que se produjo  en aquellas fechas con el cambio de autoría de la masacre.

Pero me temo que no, que andan demasiado ocupados con Andalucía.

Pero casi pidiendo perdón por poder ganar.

! O tempora, o mores!.


lunes, 19 de marzo de 2012

TRINCAÑAN Y LOS TRES MASQUEPERROS.

Eran uno, dos y tres, los famosos masqueperros, y el mafioso trincañán siempre va con ellos.

Trincañan en su más famoso gesto: ¿Trabahá, yo, pero que se ha creío uhté?.
Los Másqueperros. Apréciese el gesto de cansancio de tener que sostener un papel.

Hoy se celebra la Pepa.

Y no sé por qué.

Primero, porque me jugaría hasta lo que no tengo a que ni un 1% de la población cuasi reclusa en libertad condicional, o sea nuestros politicastros, se la ha leído (yo tampoco, aclaro, pero es que a mí, mientras que las leyes sean claritas y justas, como que me la trae al pairo que haya Constitución o no).

Segundo, y más grave, si cabe, es que me parece de una desvergüenza, de un cinismo y de un insulto a la inteligencia media del pueblo (que no sé si pasará del medio lelo raspado), el que estos mangutas que se saltan el bodrio de compadreo nazionalista que es la que ahora padecemos, se pongan a celebrar una Constitución aclamada, y así será si ellos lo dicen, como de clarísimo corte liberal.

O sea, se saltan la Constitución día sí, día también y el de en medio lo utilizan para descansar.

Legalizan a grupos terroristas.

Permiten que unos mangurrinos se salten las sentencias del Supremo y dejen a nuestros hijos sin poder estudiar en español.

Indultan, pasándose por el forro las sentencias de nuestros Tribunales (para una vez que actúan contra la casta parasitaria política), a unos mangantes, a otros más, quiero decir.

Retuercen los textos constitucionales hasta adaptarlos a los caprichos de los que quieren la secesión, pero pagando nosotros.

Y ahora se les cae la baba, de la boca y de la almeja, loando la Constitución que hicieron unos próceres que se la jugaban contra los gabachos y contra la fiebre amarilla (que a algunos se los llevó por delante).

Ahí se han ido todos, a la Tasita de Plata, a pegarse el festorro, que así no canta tanto el despilfarro gastronómico (o así lo piensan ellos).

Tirios y Troyanos han pactado (como la noche de Nochebuena en las guerras) una tregua para lanzar alabanzas a una Constitución que incumplirían día tras día de estar vigente.

Bueno, en realidad no es así; en realidad esa Constitución, si es así de progresista, justa y maravillosa, jamás hubiera sido ni soñada en la peor de las pesadillas de estos cenutrios.

Así que, menos lobos, menos fastos y a tomarle el pelo a su señora madre, capullos.

Entre tanto, los remedos, malos y perniciosos, de aquellos D´Artagnan y los Tres Mosqueteros, preparan como fin de fiesta de la celebración de la Pepa, una huelga General, que se quedará en una vagancia cabo primero, y van que se matan.

Digo yo que para hacer huelga, la primera, y sine qua non, condición, es trabajar, o al menos haber trabajado aunque fuera un ratito, o aunque sea, haber soñado con trabajar.

Y trabajar, lo que se dice trabajar, ninguno de los cuatro sabe lo que es, y si se lo explican igual fenecen en la unidad de coronarias. Eso si, como pasa en algún Hospital catalufo, no se la encuentran cerrada y cascan en el traslado.

Antes, al menos, los salteadores de caminos, trabajaban, y muy duro, para conseguir su botín.

Puede que no se lavaran, bueno, algo más que la Pajín.

Puede que no fueran gente culta, bueno, algo más que Corbacho.

Puede que no tuvieran buenas maneras, bueno, algo más que Rubalcaba.

Pero por lo menos, se lo curraban; que eso de tener que cuidar del jamelgo; pasarse el día monte arriba, monte abajo, buscando a las gentes ricachonas que transitaban por Sierra Morena, tiene su aquello y cansar, cansaba.

Y de paso, alguno que otro hacía una buena acción y se cepillaba a algún gabacho, aunque solo fuera porque le había sobado a la moza.

Y luego, lo que robaban, lo tenían que cargar. Y eso también cansa.

Pero ahora, como no sea el tener que agachar el pescuezo para esnifar la coca, o mover la mano para echar un trago del cubata para tragarse la viagra, o bajarse los calzoncillos para cepillarse a la Pepa (la del puticlú, que para la otra no lo necesitan), poco más.

Porque lo del trinque se ha convertido, con el devenir de la informática, en un videojuego.

Estos ya son vagos hasta para robar.

Feliz Día del Padre, menos para los de la Constitución.

Porque esos son putativos.

De Putas, claro.


domingo, 11 de marzo de 2012

POR EL VALLE DE LA MUERTE, CABALGARON LOS SEISCIENTOS.


¿Cuándo se marchita su gloria?

¡Oh qué carga tan valiente la suya!

Al mundo entero maravillaron.

¡Honrad la carga que hicieron!

¡Honrad a la Brigada Ligera,

a los nobles seiscientos!”

Es evidente que cuando Sir Alfred Tennyson escribió esta loa a la  brigada ligera británica, que en el valle de Balaclava protagonizó una, tan gloriosa como inútil, carga, desconocía que en los tiempos posteriores se pudiera producir un hecho tan épico y epopéyico.



Si Tennyson hubiera estado hoy en España.

Si hubiera podido darse un garbeo por todas las capitales de nuestra nación.

Hubiera vuelto a escribir unas nuevas estrofas.

Aunque no sé por qué, me da a mí que no hubiera sido escrita en los mismos términos.

Solamente dos cosas hubieran coincidido con aquellos que escribiera para glorificar la suicida acción de la caballería británica en la guerra de Crimea: el reducido número y la denominación del lugar.

En primer lugar, aunque pudieran estar equivocados sus mandos, los hombres que cabalgaron en un valle erizado de cañones y mosquetes, primero al paso, después al trote, y al llegar a cerca de las tropas enemigas, al galope; ponían sus vidas al servicio de una causa y con pocas, poquísimas posibilidades de salir indemnes.

O sea, hacían su trabajo, por una soldada no precisamente millonaria, y aunque así hubiera sido, merecida, porque la falta de productividad les reducía, de golpe, los años que les quedara por vivir.

Y esos pocos hombres, a lomos de sus caballos, aunque nada consiguieran, salvo una exhibición de valor que pudiera desmoralizar a sus enemigos, cumplieron con su deber y dieron un ejemplo de sacrificio.

Algo así debieron pensar nuestros ilustres mangutas sindicalistas cuando se vieron por las calles de nuestras ciudades.

Los Lord Cradigan y Lord Lucan, trasmutados en los camaradas “Trolex” Méndez y “Love Boat” Toxo, no sé si por la contaminación de aguas y alimentos, o por la radiación ambiente, que son cosas muy malas y provocan graves alteraciones genéticas, convocaron a las huestes que habrían de masacrar al maldito enemigo gubernamental, que con sus dictatoriales modos, aspiraba a dejarles sin el pobre sustento de unos crustáceos, y lo que es peor, les obligaría a trabajar.

A estos mangutas el "enemigo" les bombardea con millones de euros.

Pensaban estos condecoradísimos generales sindicales, con la “Real Órden Del Lamparón de Vega Sicilia”, o el “Gran Manchurrón del Langostino de Huelva”, que sus acólitos se iban a dar de leches por estar en primera línea de batalla, y al final se encontraron con que eran tantos como los que cabalgaron por el Valle de la Muerte.

A lo mejor es que los que no fueron, que son casi todos, pensaron que, al igual que los vejetes o impedidos cumplen con el deber de la misa de las fiestas de guardar viéndolas por televisión, pues ¿qué mejor que un poco de ejercicio de barra fija o levantamiento de jarras?, y unas bravas, ¡oído cocina!, que en el bar del barrio hay tele LED y se ve de cine la manifa.

Al fin y al cabo Toxo prepara las huelgas en un resort tropical o en un crucero báltico y no pasa nada. Que no creo que pasen lista.

Lo del lugar ya no tiene ni puta gracia.

Porque la batalla principal se producía en el Valle de la Muerte.

Tampoco es que les venga de nuevas, que ya en el malhadado mes de marzo de 2004, no les importó politizar la muerte y la desolación de miles de ciudadanos en aquellos trenes que, por el valle de la muerte que forman las vías por las que se marcharon a un mundo mejor, trajeron la desgracia de transitar.

Aunque todos ellos permanecen en nuestro recuerdo, para siempre.

También permanecerán en nuestro recuerdo, y no se nos olvidará su miserable actitud, su desprecio a las víctimas, su despreciable utilización de una conmemoración del dolor de un pueblo, conmemoración a la que nunca acudieron porque quien les daba de comer no se lo podía permitir.

No me importa si tienen razón en sus reivindicaciones.

No me importa si han sido seiscientos o seis millones.

Hoy no era el día. Y lo sabían todos cuantos han participado en esa mascarada infame.

Hoy era el día de los que hace ocho años cabalgaron por el Valle de la Muerte, hacia la gloria de los desconocidos, de la gente normal, de los héroes de cada día.



Gloria pues a nuestros muertos y mi desprecio hacia quienes utilizan su memoria.

Ambos estarán siempre en nuestro recuerdo, los unos con amor y los otros con asco.