CITAS FAVORITAS

"...una nación bajo Dios, indivisible, con libertad y justicia para todos." (CONSTITUCIÓN DE LOS EE.UU)

Se puede engañar a algunos todo el tiempo y a todos algún tiempo, pero no se puede engañar a todos todo el tiempo.
(ABRAHAM LINCOLN)

¿Y tú, por qué los quieres tanto? —Porque vigilan el muro. Y dicen: "nadie va a haceros daño esta noche. No durante mi guardia" (AGUNOS HOMBRES BUENOS).
ALICANTE DESDE EL MACHO DEL CASTELL
EL MIRADOR DEL PONOIG

POLOP DESDE EL PONOIG

POLOP DESDE EL PONOIG

SEGUIDORES FIELES

CITA POLÍTICA CON ENJUNDIA

Las casualidades en política no existen. Y si se produce alguna, es que está cuidadosamente preparada.

Después de haberse zampado unos cubatas, la mujer se da la vuelta, mira al hombre fijamente a los ojos y le dice:

"Oye, quiero decirte algo, yo jodo a cualquiera, en cualquier momento y en cualquier lugar, su casa, la mía, en el coche...no me importa. Simplemente me encanta.

El tipo, con una sonrisa de oreja a oreja, responde,

"¿En serio?, ¡yo también soy político!...¿a qué partido perteneces tú?

SALVEMOS AL TIO PEPE

SALVEMOS AL TIO PEPE
SALVEMOS AL TÍO PEPE.

domingo, 30 de diciembre de 2012

DE AZUL MAHÓN Y PRIETAS LA FILAS LOS MAMPORREROS.

Pensar que en política hay gente que evoluciona honradamente, es como pensar que un buitre carroñero se puede hacer vegetariano.

Ambas cosas son posibles, aunque ambas cosas llevarían a las dos especies a su muerte; en el caso del buitre por inanición, y en el del político por locura y desesperación.

Algo similar, por no decir idéntico, le sucede al buque insignia del panfleto de la agitprop de la izquierda española: El País.

Solo hay que echar un vistazo al nombre y al subtítulo aclarativo, para darse cuenta de que algo huele mal en Prisa.

Lo de diario independiente de la mañana, viene a ser algo así como: "OTAN, de entrada, no", o sea ahora, en este momento, ya, no; luego ya veremos, o sea sí.

Independiente de la mañana, parece querer decir que es un diario independiente que sale por la mañana, pero en realidad lo que quieren decir es que es independiente de la mañana, o sea que lo mismo da que salga por la mañana o por la tarde.

De la calaña de sus dirigentes, y de sus más afamados redactores, dan idea infinidad de anécdotas, portadas y editoriales de la más hedionda panfletada planetaria.

De los inicios de la andadura de su presidente, que Dios tenga en su gloria y que sea así por los siglos de los siglos, y de su director que todavía anda por estos andurriales haciendo la vida imposible a la genuflexa y bobalicona derecha que nos ha tocado en suerte, solo se puede decir que el uniforme azul mahón de la falange, a la que sirvieron fielmente hasta que hubo otro amo y señor que pagaba mejor y mandaba más, les sentaba como anillo al dedo.

De hecho, ese azul caló tan profundamente en su cuerpo y espíritu, que hubiera sido curioso poder hacer la autopsia a D. Jesús del Gran Poder, alias Polanco, cuando le llegó la hora de abandonar este mundo, en el que se dedicó a hacer el mal con toda su alma, porque seguro que el forense hubiera visto lo que en ningún libro está registrado, y es un magma visceral de un profundo azul.

Quien desde la presidencia de un periódico nacido para propagar la doctrina socialdemócrata, versión de la imagen especular de la democracia cristiana, o sea las dos caras del mal, no está mal que iniciara su andadura hacia el podio de los más ricos del mundo, según la revista Forbes, cuando por un soplo del Ministerio cuando la reforma educativa de Villar Palasí, la editorial Santillana, fundada por este insaciable depredador de dineros y mentes, fue la única editorial que tuvo listos los libros a tiempo para el nuevo curso escolar.

Cosas de los correajes.

De D. Juan Luis Cebrián, Janli para los amigos, suponiendo que las hienas tengan amigos, se puede decir otro tanto, si bien todavía no le ha llegado su hora, si tenemos en cuenta sus inicios periodísticos en Pueblo, informaciones y como director de informativos en los dos últimos años de Franco, donde tuvo la encomienda de realizar un reportaje sobre la Revolución de los Claveles, y de ser una de las tres personas, junto con Pío Cabanillas y Jesús Polanco, que se encargaron de mostrar el resultado final al Caudillo.

No es muy conocida la anécdota de que cuando, con paciencia infinita, el Caudillo soportó las tres horas de reportaje, y al llegar el ansiado The End, Su Excelencia, dirigiéndose a Pío, le dijo: ¿y usted qué piensa de esto?.

El bueno de Pío, comenzó a desgranar a trompicones una opinión que pudiera satisfacer al Caudillo, al que yo creo que se la sudaba bastante, sabedor de que sus días estaban contados por obra de los valerosos luchadores antifranquistas, que nadie conocía, pero que estaban por ahí, seguro: "Verá usted Excelencia, el pueblo...", ¿el pueblo, el pueblo?, le interrumpió el Generalísimo, la plebe.

Y ahí se acabó el discurso. A buen seguro que los valerosos falangistas en proceso de metamorfosis kafkiana mostraron su desacuerdo con el dictador. 

Solo habría que poner un pero: nadie les oyó.

Pero eso son minucias.

Otra anécdota que marca el espíritu demócrata hasta el tuétano, de luchadores natos por la libertad, de fieros defensores de sus ideas, es la que sucedió cuando el 23 de febrero de 1981, un grupo de golpistas intentó hacerse con el poder, hasta los cojones de la deriva, que persiste hasta hoy, de una casta política que ha acabado por devorar cualquier indicio de auténtica democracia, y de acabar con una banda de asesinos que batía récord tras récord de muertes de inocentes; de forma bastante chapucera porque su cadena de mando se truncó al ver que su mentor en la sombra cobardeaba en tablas, seguramente porque quedó desilusionado al enterarse que el gran elefante blanco no era un paquidermo (aunque tuviera la cara muy dura), y no había una Corina que llevarse al catre.

Y en la redacción del País se encontraba el bravo falangista, con alma de socialista (al fin y al cabo los extremos de una línea que se curva hasta hacer encontrar su principio y su fin), travestido de demócrata y esperando a ver en qué quedaba aquello, cuando aparece, se les aparece más bien, D. Jesús, y contaba Martín Prieto, que apoyándose en el quicio de la puerta, y señalando a Cebrián con dedo admonitorio, le espetó: "Janli, nada de heroicidades, mañana, el periódico con los que ganen".

A eso se le llama firmeza de principios, honradez y ser consecuente, y esto no es de coña.

Sentados así los principios de esa casa del periodismo, no es de extrañar que, echados en brazos de Convergencia a causa de la maldita crisis económica y la ruina causada por alguien con tantos principios como Jack el destripador, como Janli Cebrián, esta pandilla de juntaletras, califiquen a la policía, que se ha atrevido a iniciar una investigación sobre la forma de obtener todo su capital la Familia Pujolina, como "la Partida de la Porra".

A mí, aunque ganas me dan de meterles la porra por donde todos se imaginan, y bien untada en guindilla mexicana, la verdad es que me parece de lo más normal en estos cenutrios.

Lo que tampoco me espanta en demasía es la reacción de los sicarios a sueldo, más o menos conocido, aunque nunca reconocido, porque ellos son imparciales sobre todas las cosas, de dos elementos tan desagradables y viperinos, de aspecto y de espíritu, como Carmelo Encinas y Ricardo Martín.

Estas dos alimañas ponzoñosas andan esparciendo a los cuatro vientos la especie de que la Policía, la partida de la porra, no puede, de ninguna de las maneras, investigar nada, pero nada de nada, sin la aquiescencia, orden o mandato de un juez.

Veamos pues, siguiendo uno de los sagrados principios de la ciencia como es la reducción al absurdo, lo que sucedería un día cualquiera, en un lugar cualquiera de España, si siguiéramos los dictados de esta pareja de voceros de la familia prosaico-rubalcabiana.

Una pareja de la policía nacional pasea por una calle cuando observa que un individuo malcarado, pestilente y desarrapado, se acerca a una señora bien vestida, con algunas joyas de oro al cuello y en sus dedos.

Un fascista asqueroso de la partida de la porra diría al otro: "ese tío me da mala espina, vamos a acercarnos, no sea cosa que la vayan a atracar".

Un demócrata policía, fiel seguidor de las directivas de estos dos esbirros cebrianitas lo que haría sería decirle a su compañero: "vamos a llamar al fiscal de guardia que eleve una propuesta al juez de instrucción para que éste emita un auto por el que se dicte una orden autorizando el dirigirnos, con el debido respeto, a este ciudadano, no sea cosa que su aspecto responda a una moda de vestir casual, como aquella de la arruga es bella.

"Espera, espera, parece que está intimidando a la señora con un cuchillo".

Bueno, pues otra cosa que añadir al informe, porque, imagínate que es un comercial de cuchillería variada de esa que tiene un filo eterno, de los que anuncian en los comerciales de madrugada, y que debido a la crisis tiene la encomienda de su empresa de hacer publicidad a pie de calle. Menuda metedura de pata tendríamos.

"Jodeeeeer, le acaba de tirar un viaje que la ha dejado casi en pelotas, y no le ha hecho una reducción de grasa abdominal de pura casualidad".

No nos precipitemos y adjuntemos un nuevo epígrafe en nuestro informe, no vaya a ser que así, en caliente, y cegados por nuestro celo profesional, vayamos a confundir una remodelación del vestuario de la señora, de forma un tanto brusca, eso sí, con una vulgar agresión con arma blanca. Lo primero es la presunción de inocencia y las buenas intenciones.

"Hostiaaaaaa tu, le acaba de bajar la bragas hasta los tobillos, este se la quiere cepillar".

Que no, que no, que es que tu ves tanta película que te crees que los violadores van por ahí tan tranquilos chingándose a cualquier cosa con faldas. eso es que está convenciéndola para que deje de llevar esas bragas de cuello de cisne que tan poco excitan a la hora de la coyunda, y le quiere convencer, de forma un tanto agresiva, pero es que la publicidad de hoy es así, de que compre una partida de tangas modelo hilo dental que tanto se llevan y tanto elevan la moral...y otras cosas (y le guiña un ojo a su compañero, orgulloso del gracioso a la par que picante chiste centrista que acaba de hacer).

No obstante, apunta que sería conveniente investigar si la conducta del individuo pudiera rayar en lo libidinosamente agresiva.

"Coñooooo, menudo puntazo le acaba de dar, casi se le salen los ojos de las órbitas", eso es violación.

O no, que diría Mariano, a lo mejor le está haciendo una demostración de lubricantes vaginales, que la señora ya tiene una edad en la que la sequedad vaginal hace estragos, y la señora ha mostrado su admiración hacia la suavidad de una penetración sin dolor ni rozaduras. A ver si todavía nos meten un puro por interrumpir tan agradable demostración del celo profesional.

No obstante, apunta que quizá, y solo quizá, se pudiera haber producido un contacto íntimo no deseado, con lo que de una sanción administrativa de 50€ no lo libra nadie. Pues bueno es el fiscal para esas cosas.

"Me caguenlaputa, ha salido corriendo y se ha tirado por el puente a la autopista".

Apunta chaval, eso puede ser un nuevo caso de suicidio por desahucio, y eso sí que es grave. Y vámonos ya de aquí que cuanto más tardemos en redactar el informe, más tardará en llegar la orden del juez para investigar tan desagradable incidente. Si es que los bancos no tienen corazón.

¿Y al tío del cuchillo, lo dejamos marchar?.

Vamos a ver, ¿es que tú no lees la prensa, es que quieres que nos cataloguen como a esos compañeros que investigan a honrados y muy honorables ciudadanos, total por unas bolsas de billetes y unas hostias a la querida, de partida de la porra?.

Hala, vamos a ver si seguimos manteniendo la Ley y el orden en esta ciudad para que nuestros conciudadanos duermen tranquilos, bajo la sabia batuta de nuestros políticos y con el reconocimiento de la prensa libre e independiente.

Cara al sol con la camisa nueva 
que tú bordaste en rojo ayer, 
me hallará la muerte si me lleva 
y no te vuelvo a ver. 

Formaré junto a mis compañeros 
que hacen guardia sobre los luceros, 
impasible el ademán, 
y están presentes en nuestro afán. 

Si te dicen que caí, 
me fui al puesto que tengo allí. 

Volverán banderas victoriosas 
al paso alegre de la paz 
y traerán prendidas cinco rosas: 
las flechas de mi haz. 

Volverá a reír la primavera, 
que por cielo, tierra y mar se espera. 

Arriba escuadras a vencer 
que en España empieza a amanecer.

Una escuadra un tanto birriosa y fea, pero es lo que hay.

jueves, 27 de diciembre de 2012

ATRACO A LAS TRES.

Parecía imposible que alguien, al menos en la realidad de cada día y no en la ficción cinematográfica, fuera capaz de ser tan vorazmente depredador, ni tan absolutamente cínico y canalla, ni tan esféricamente gilipollas.

O hijo de puta.

Porque como se sabe, hay cuatro clases de hijos de puta, a saber:

Está el hijo de puta "per accident", que es aquel que su madre, un tanto alocada y tontucia, un día, quizá con alguna copa de más, quizá en una de esas fiestas en las que una suripanta celebra que se va a casar mirándole el culo y el árbol de navidad, con bolas incluidas, a algún descerebrado, se le va la olla, suponiendo que alguna vez la haya tenido en su sitio, o llena de algo más que serrín después de ser utilizado para limpiar lo que potó un día; pues se le va el oremus y tiene lo que los cursis llaman un asuntillo.

Vamos que se tira al boy después de efectuarle tal succión que le mete las sábanas por el culo.

Pecadillos de juventud.

Luego, ascensdiendo de categoría,  viene el hijo de puta "per mater", que es el/la/lo nacido de una señora que pertenece al gremio de las peripatéticas, esquineras o chicas de lugar de mala nota.

O sea de una profesional.

De las putas profesionales de toda la vida; de las que se ganan honradamente la vida soportando a los hijos de las compañeras que, habiendo degenerado lo suficiente, han llegado a concejal, senador o diputado (de ahí debe venir la palabra, di-putado, o sea hijo de puta por madre y por afición).

Lo de degenerando lo digo porque hay una anécdota de un torero que llegó a ser Gobernador Civil,  creo que de Huelva, y que un día fue abordado por un admirador que le preguntó: "Y uzté maeztro, ¿como ha llegao a zer Gobernaor?, a lo que el maestro del arte de Cúchares le contestó: "Pueh ya vé quillo, degenerando, quillo, degenerando".

Sabiduría popular.

En tercer lugar, o el segundo por arriba, según se mire, aunque hay pocos sitios por los que mirar, está el típico hijo de puta, el de siempre, el que de vez en cuando gasta alguna putada, pero que tiene amigos que siempre dicen lo mismo:"es un hio de puta, yo no sé como es mi amigo", pero lo soportan y siguen siendo amigos suyos.

Es ese al que siempre le decimos, mira que eres "fill de puta, collons", pero...

Y luego está el líder de la clasificación, ganado tan destacado puesto entre lo más despreciable de la élite de la basura y la escoria moral de la sociedad: El Hijo de Puta Esférico.

Como su propio nombre indica, el especimen que ocupa tan destacado puesto en el escalafón de los desperdicios humanos, es un hijo de puta lo mires por donde lo mires.

Y a este grupo pertenece gran número de los semovientes aquiescentes y borregos de la casta política, de los que pacen en el corral del Partido, sea cual sea la filiación de éste, mientras se atiborran, bien de las migajas que deja el Jefe Supremo; bien porque ellos son los Jefes y se zampan el jamón hasta el hueso.

La penúltima putada de estos eximios miembros de la Cofradía del Santo Latrocinio, una vez perpetrada de forma sistemática la de hacer pagar el IVA de una factura no cobrada, bajo pena de expropiarte hasta el tuétano de los huesos, y aunque sea la propia Administración la que te deba la dichosa facturita, es la del expolio inmisericorde a los funcionarios.

No era suficiente con aumentarnos el IRPF, como al resto de españoles.

No tenían bastante con bajarnos el sueldo un 20%.

Tampoco encontraban suficiente satisfacción en quitarnos la paga extra de Navidades, lo que nunca agradecerán suficientemente, ni los funcionarios, ni los comerciantes, en cualquiera de sus variantes, cuando en estas fiestas verán reducidos sus ingresos de forma notables.

Ni encontrarán palabras lo suficientemente descriptivas acerca de los políticos gobernantes, que muestren lo que sobre ellos y sus progenitores, y hasta sus descendientes, piensan los que hayan visto desaparecer su puesto de trabajo gracias al impacto que sobre la empresa en la que prestaban sus servicios ha tenido este saqueo del bolsillo del funcionariado.

Esta mañana, la abuela me dice toda contenta, la pobre,: "he oido en la radio que os van a devolver la paga de Navidad".

Miro el calendario y veo que no es 28, o sea que no es una inocentada, y entonces me pongo a buscar en internet y me encuentro con que, dentro de tres meses nos van a devolver lo que nos han robado de la nómina de dicembre.

"Esto es una pesadila", "me he pasado con la cena, estoy durmiendo todavía y esta es la forma de agradecerme mi estómago lo que me metí entre pecho y espalda", porque la nómina de diciembre se cobra el 31 y hoy es 26, así que no me pueden haber quitado nada, porque nada he cobrado, todavía.

Aunque, si para Dios, en general, nada es imposible, para estos gaznápiros, en el campo de la economía, pueden haber encontrado la aplicación práctuica de la física cuántica y son capaces de robarte antes de haberte pagado.

Y en efecto, así es, han conseguido revolucionar todo concepto del robo en cualquiera de sus variedades.

Lejos quedan el tirón, el butrón, el asalto a mano armada, incluso la estafa bancaria.

Esa espoecie de gremlim pasado por un spa después de zamparse un buey después de medianoche que es Montoro, nos anuncia que, aunque es legal hacerlo (hata los ladrones más voraces parece que tienen sus leyes), el descontarnos de un nómina que no nos van a pagar, las retenciones como si la hubieran pagado, ellos, en su magnanimidad, nos las van a devolver.

Vamos a ver, si a usted le llega un día a su casa un señor, toca a la puerta, y cuando le abre y le pregunta: ¿qué quería usted?, el caballero que tiene delante le dice: mire buen hombre, le he robado la cartera, con lo que no va poder comprar comida, peeeeeero...

De la primera hostia que le da, tiene que ir a recoger los empastes a la esquina, eso seguro.

Y a lo mejor, si es lo suficientemente rápido, antes de que los cojones sigan el mismo camino, o más lejano dado que son redonditos y pueden rodar más allá, bajo el impulso de la puntera de su zapato; a lo mejor, y digo solo a lo mejor, consigue decirle que viene a devolvérsela.

¿O no?.

Alegría desbordada en el Ministerio de Hacienda.

sábado, 22 de diciembre de 2012

¡¡¡ EN NAVIDAD, FELICIDAD PARA TODOS !!!






Aunque en estas Navidades lo material falte, hasta en las más elementales necesidades, en muchos hogares.

Aunque aquellos en quienes hemos depositado nuestras esperanzas para conseguir un mundo mejor, una vez más, nos defrauden.

Aunque la paz en algunos países sea fruto de un día.

Aunque la desesperanza inunde nuestro espíritu.

Y aunque mi deseo sirva de bien poco.

Os deseo a todos, amigos y detractores, indiferentes, ateos y creyentes, trolles y seguidores, mis más fervientes deseos de Paz, amor y felicidad en estos días y para siempre.

Desde Alicante, con todo mi cariño.














Con un poco más de marcha...


Y un modelo de árbol de Navidad que a buen seguro causará furor.

Sobrio, sencillo, minimalista.


¡¡¡SED FELICES!!!

viernes, 21 de diciembre de 2012

PUJOLBETH EN EL PAÍS DE NUNCA JAMÁS.

Las brujas de Macbeth atacan de nuevo.

Cierto es que aquellas que describiera D. Guillermo en su genial obra, allá por el 1606 de nuestra era, eran una brujas "comme il faut", cegatas como la justicia española; feas, arrugadas y resecas como una vicepresidenta cualquiera;  retorcidas casi como un nacionalista, mal vestidas pero sin llegar al esperpento de cualquier lideresa sociata reconvertida, o alguna pantera rosa con muletas.

Eran lo que se dice unas brujas, brujas con aspecto de brujas y con el oficio que se le supone a cualquier bruja de postín.

Con sus verrugas colgantes de la nariz aguileña, sus harapos negros, sucios y malolientes y con su mascota, que solía ser un gato tuerto sarnoso, y un buho haciendo méritos para formar parte del cuerpo de inspectores de hacienda.

Pero sobre todo, eran honradas brujas.

Más malas que un dolor de muelas en un sábado por la noche.

Pero cumplidoras y certeras en sus augurios.

Además, si cobraban, los estipendios corrían a cargo del consultante, normalmente el Barón, Conde, Duque o Señor del villorrio.

Normalmente dicho estipendio consistía en alguna parte de la anatomía del solicitante de sus adivinanzas, con lo que al populacho, no solo no le costaba un maravedí, doblón, o cualquiera de las monedas de curso legal de la época, sino que además, una vez pagado el óbolo, servía de comidilla para las tertulias de las largas noches invernales de aquellos tiempos, en las que solía hacer tal frío, que los grajos o es que volaran bajo, es que se dejaban la piel de los huevos (de los machos), o la de los labios (de las hembras), en el suelo, dado lo rasante de su vuelo.

Con lo que además se libraban del sálvame de turno. Por eso y porque no había televisión.

Y así llegamos a nuestros días, en los que el Rey loco de un país pequeñito, tan poco país, y tan pequeñito, que nunca fue país ni nada que se le pareciera, pero que como todo país que no es un país, también tiene un rey que no es rey, pero que a toda costa quiere ser rey en lugar del rey.

O al menos tener más pasta que el rey al cual quiere usurpar un trono que nunca existió, para poder llegar a ser rey de un país que tampoco existió.

¡Vamos que lo que quería era una pasta gansa!, y por supuesto, a poder ser, que ya se encargaría él de que pudiera ser, que la pasta la pusieran los demás; y además que los demás fueran los de la otra parte del país del que se quería ir, para que así, entre lo que esquilmara del país que nunca fue país, y lo del país sí que lo era, tuviera suficiente para llevarse del país que nunca fue país, tanto como para comprar la mitad de otro país; y así se podría retirar a vivir como Dios a ese otro país, porque el país del que quería ser rey, sería ya tan pobre y mísero, que ya no valdría la pena vivir en él.

¿Y los súbditos del nuevo país, que jamás llegaría a ser país?, ¿qué pasaría con ellos?.

Pues que serían más pobres que una rata desdentada.

En pocas palabras: ¡que les den por culo!.

Y como ese rey, además de feo y cutre; además de enano y desagradable; además de gargajoso y con más tics que un enfermo de corea de Hintington en un concierto de Metállica; además de todo eso es un hortera, en lugar de consultar sobre su futuro con una bruja al uso medieval, o al menos una de esas macizas putorras, que mientras te echan las cartas te enseñan un canalillo que más que un canalillo parece el canal de Suez, se me va a Andorra a ver a una pitonisa para que le adivine el futuro.

Y ni siquiera se trae una bola de queso del tío de la chistera, o un reloj de bolas; no.

El tipejo se me va a Andorra a que le saque los malos espíritus una bruja que se llama Adelina.

Eso, ya de entrada, no es serio.

Porque que una bruja se llame Adelina, como esa tía carnal que te regalaba caramelos pegajosos y te estampaba setenta morrazos en toda la cara, pringándotelos con un carmín que no saltaba ni con estropajo Ajax y salfuman; te pongas como te pongas, no es serio, no señor.

Si a eso añadimos que para extirparte los malos espíritus te pasa un huevo por el espinazo...

No, no es eso, no es que "la" Adelina, sea un travelo monohuevil que te sobe el escroto por la raspa, sino que cogía un huevo de ave...

¡A ver, coño, tampoco es que cogiera a un pollo por los cojones y te los restregara por la espalda!.

¡Un poco de seriedad!.

Lo que hacía la andorrana es coger un huevo de plumífero gallináceo y restregárselo por la columna vertebral al patriarca de los Pujol.

¿Y qué pasaba?, pues que después lo rompía y...¡joder como estamos esta noche!, lo que rompía era el huevo, no al enano, y si salía lo de dentro era de color negro, no es que no se hubiera lavado, lo que tampoco es descartable, que eso cuesta dinero, sino que se había llevado las miasmas de sus enemigos.

Y el enano que quería ser rey pagaba. Y cada vez pagaba más. Y claro, como en ese país que no era un país ya no quedaban ni pelotillas interdigitales que poder vender a los moros, para que tuvieran de quita y pon, pues se lo sacaba al tontaina de turno de Madrit, que para eso es el enemigo.

Y así, huevito a huevito, pues se ha hecho un capitalito.

El enanito y "la Adelina".

Y el enanito que quería ser el reyecito del paisito que no era paisito, en colaboración con sus vástagos, que como toda cría de alimaña, nace alimañita, crece como alimañita, y acaba como alimaña, aunque no crezca, fueron, no matando a sus enemigos, como mandan los cánones de la caballería, sino tal como los cánones "esgaeneros", robando, estafando, una palacete por aquí, una ITV por allá, que si me das un 3, que si te pido un 4, que si me das y no me voy, que si me voy aunque me des, pero si me das más no me voy todavía pero mañana vengo a por más y si me das no me voy.

Pero como en la obra de D. Guillermo, el bosque de Birnam ha llegado al castillo de Dunsinane.

Vamos, que un Harry Potter travestido en Ministro de Justicia, muy a su pesar, amenaza con cargar de pesadas cadenas, ayudado por su palanganero sacamantecas y vacíabolsillos, Sir Montoro.

Así llegamos a los últimos estertores dinásticos del reyecito de un país que no será país y de sus criaturitas, que a lo mejor acaban teniendo que entregar parte de lo saqueado para que el rey del país que sí que es un país, no se vea en la dura tesitura de tener que trabajar y tomar decisiones que le acarreen una injusta fama de implacable con el delito.

Pero, ¡mira tú por donde!, siempre hay un tonto útil que se mete en un fregao del que no sabe salir; y aparecen los Barones que, ante la posibilidad de perder el derecho de pernada y el sabroso porcentaje del saqueo y el pillaje, toman la decisión de romper la baraja, de mantenerse firmes ante el asedio del baluarte donde reposan los frutos del expolio hasta que lleguen las tropas del ejército invasor, con el convencimiento de que se rajarán ante el asalto y podrán constituirse en la nueva realeza.

¿Será porque conocen de lo melindre del asaltante?.

¿Será porque saben de que llegado el momento no habrá lo que hay que tener para entrar a sangre y fuego a poner orden y concierto donde hoy solo existe demencia y delito?.

¿O será porque saben que, ante el imperativo legal de que deben deponer su actitud dictado por los más altos Tribunales del país al que pertenecen, y al que tantos años llevan saqueando, siempre les quedará el socorrido recurso de apelar a la más antigua, recurrida y contundente ley del pequeño país que no es país, que viene a tener este enunciado: "Lo que tu me digas, me lo paso yo por el forro de mis cojones".

O ese otro artículo que dice literalmente: "si me aplicas el 155, pues por el culo te la hinco".

Ante lo cual, los mandos del, temido en el orbe entero, ejército del país que sí es un país, o al menos lo era, ya está haciendo acopio, para el brutal y despiadado asalto del paísito que no es un país, ni nunca lo ha sido, de todos cuantos tubos y tarros de lubricante anestésico existe.

El valor ante todo.

Y si  alguien ve a Pujolbeth restregarse las manos, que no piense que, como en la obra, se las lava continuamente por vérselas siempre tintas en sangre.

Es que se las está frotando de gusto.

La Adelina, su cuñada y una prima de Les Escaldes.



miércoles, 19 de diciembre de 2012

PALESCATALONIA IS NOT JEWISH.

Creo que habría que establecer un premio al gilipollas del año.

El premio, por estricta donación popular, como esa que se hacía cuando éramos pequeños para acabar de una puta vez la Sagrada Familia; Sagrado Templo perteneciente al más puro estilo retorcido, alambicado y churrigueresco de todo el orbe (como esas cosas horteras que edificaba Gaudí, que parecen esas ranas y salamandras llenas d econfetis brillantes de colores chillones que venden los hippies añosos en los mercadillos medievales); como decía, el premio debiera consistir en un pie de bronce, embutido en bota Segarra, de las de la mili, en el momento de propinar una potente patada en unos colgantes cojoncillos de gomaespuma.

Y para dar un realce propio de la solemnidad del evento, en la gala de entrega de estos Oscar de la tontuna universal, para explicar convenientemente en qué consiste el galardón al homenajeado, el bravo defensa del Real Madrit, Pepe, podría explicar de forma explícita al galardonado cómo se inspiró el artista para esculpir la estatuilla.

Seguramente solo habría una gala; el primer año y se acabó, pensará cualquier ser racional.

Porque no puede haber nadie tan imbécil que acepte tan sonado (porque el alarido se escucharía hasta en Tegucigalpa) premio.

¡Craso error!.

¡Tremenda equivocación!.

Porque siempre habría un miembro del Ejecutivo de Mariano dispuesto a aspirar, y a recoger el premio a su estulticia, año tras año.

Por no hablar de Tomás Gómez, aunque éste siempre quedará segundo.

Por gilipollas.

La competencia será, sin lugar a duda alguna, feroz.

Pero yo me decanto este año, por aquello de darle relumbre internacional, por concedérselo a García Margallo.

Margallo es ese Ministro de la rama de Asuntos Exteriores, perteneciente al género Sánchez-Camachensis.

O sea que no se calla ni debajo del agua, amordazado con un rollo entero de cinta americana, y con los morros pegados con Loctite.

Y ustedes dirán: Pero si es un hombre simpático, locuaz, dicharachero, retrechero, con un aire al abuelo que siempre quisimos tener.

Si hasta parece inteligente, y además cuando habla se le entiende.

En efecto, se le entiende. Y demasiado.

Porque esta recua de derviches giróvagos, (que son como esos maricones italianos que salían con abanicos ronroneando no se sabe bien que especie de musitación aproximadamente musical; y con faldas, pero en moro), como se pasan el día dando nuestra pasta a esos delincuentes de la casta catalana, con aires de Faraones, aunque enanos.

Como parece que le han pillado el gusto al espectáculo de la dinastía Pujolense llevándose hasta las pelusas a Lausana.

Como parece que ni una legión de psiquiatras argentinos (que te curan porque con tal de no oirles sales hasta de una esquizofrenia paranoide) es capaz de curarles el complejo de felpudo sobre el que se limpian la botas llenas de barro maloliente la banda de facinerosos que forman los componentes de los partidos nacionalistas catalanes.

Pues ahora se van a darle la matraca a los judíos con lo de no repartir con los moros que se autodenominan palestinos.

Porque los moros guindones son un rato, pero lelos como político de derechas español, no.

¿Que le roban el territorio a los españoles?.

Pues se autoproclaman españoles, y si después les echan de allí, pues se ponen a llorar como un catalán nacionalista ejerciente de tal; y siempre habrá un sociata avieso y cabroncete, y uno de la derecha blandiiiiiito, blandiiiiiito, que le reconocerá algún derecho.

¿Que invaden Palestina?.

Pues a llamarse palestinos tocan, y de paso le tocan los cojones a sus dueños.

Y aquí, cuando solo la izquierda veía normal que la morisma canallesca se pusiera cegata, como pirotécnico de Godella, a tirarle petardos y cohetes, y no precisamente de pirotecnia, a los judíos.

Cuando solo la izquierda veía normal que la morisca latrocínica trincara fondos de la ONU, la UE, y hasta del mismo Israel, y siguiera, como la Andalucía que depredaran allá entre el siglo VIII y el XV (esto es para joder un poco a las víctimas de la LOGSE, a ver si espabilan), pobre cual ratas.

Pues vienen los progres de derechas a decirles a los judíos que está muy mal eso de no darles parte de sus impuestos, de los dineros que ganan honradamente, a esas personas de buen corazón y generosidad sin límites, que se gastan todo el dinero en obsequiar a sus vecinos (a los que previamente les han robado el piso) con unos festivales de fuegos artificiales.

Claro que si los judíos se ponen debajo de los cohetes, ellos no tienen la culpa, que ellos lo hacen con buenas intenciones, pero es que los judíos son unos imprudentes que se ponen donde no deben.

A estos memos acomplejados les epata tanto el ejemplo catalán, que están decididos a exigir que hasta los moros lo sean.

Y que España, o lo que queda de ella, que no es mucho, al igual que hace cinco siglos exportara el conocimiento, la cultura y la religión a medio mundo, o más; ahora exporte la gilipollez y la sumisión perruna al otro medio.

Por eso, desde aquí, propongo que este año, el premio al Mr. Gilipollas Universal, en representación del Ejecutivo español, lo recoja Margallo.

Y que como encargada de entregar el premio, con unos elegantes zapatos modelo "chúpame la punta", explique a nuestro canciller en qué consiste el premio, una judía de pro: Bar Rafeli.

Ni la pasta, ni los territorios, ni este monumento, se reparte con los morancos. O les retiro el saludo.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

BARCELAUSWICHTZ:"LA LENGUA OS HARÁ LIBRES"

Hoy se ha soltado la melena.

Hoy ha sacado las zarpas.

Hoy la calva relucía tensa cual piel de conejo (no del de la Rahola), enrojecida de justa ira.

Hoy los colmillos de la fiera, aunque algo vetusta y con la piñata deslustrada de tanto roer hasta el hueso del Estado, han asomado por la cloaca del oscense más catalán que vieran los siglos.

Hoy la Pantera Rosa se ha convertido en esa fiera corrupia sedienta de sangre, y sobre todo de "billets", capaz de arrancarte la cartera, el bolsillo y medio culo de un bocado.

Hoy el corderito de Norit se ha quitado los rizos níveos y ha devenido en un feroz felino babeante y balbuceante por una ira descontrolada.

Porque hoy se ha enterado de que los niños catalanes, lamentablemente hablan español en el recreo.

O sea que si les dejan son capaces de hablar en español todo el día.

Es más, su mente sagaz de Hombre de Estado, del que haga falta, o sea del que le pueda sacar hasta los mondongos, ha vislumbrado la posibilidad de que esas larvas asquerosas sean capaces de, llegada la edad adulta, seguir hablando en español.

Y eso, ¡por encima de su cadáver!.

Con celérica presteza ha dado buena muestra de sus reflejos; no llamando puercos y puercas, como esa arrabalera de la ciudadana Rahola, a sus Señorías, sino haciendo partícipes de su justa indignación a los Padres, Madres, Suegros y Cuñados de la extrajera Patria Española. 

Así que he escuchado su balbuciente y atropellada oratoria, y es que a cualquiera que se le hubiera dado noticia tan lúgubre, de no ser este prohombre, no hubiera sido capaz de articular palabra alguna, no así ÉL, he pensado: ¡A este prócer insigne hay que darle alguna idea para que meta en vereda a esos descarriados, que bastante hizo por el pueblo español manteniendo a Zapatero en el poder durante 7 años!, y eso merece un premio.

A pesar del cansancio agotador tras una dura jornada laboral repartiendo ibuprofenos a diestro y siniestro, he llegado a casa dispuesto a no ceder a la molicie y presto a ofrecer ¡y gratis! unas pobres ideas a este genio.

¡Veamos lo que podemos hacer para acabar de normalizar la enseñanza en la Patria Catalana!, me he dicho en ese estado de lucidez mental que da el pensar en esa nobilísima clase política catalana (exceptuando al loro, que ya saben a quién me refiero).


Esta sería la puerta de entrada más adecuada para la prole de esos hijos de renegados charnegos de mierda que han venido a despiojarse en la cuna de la cultura occidental, ¡¿qué digo occidental?!, ¡mundial por lo menos!, si no universal.

Una entrada señorial, sobria pero señorial en su sencillez, que ya deja adivinar el ambiente de cordial camaradería entre la clase superior y los advenedizos que llegarán a adquirir una pizca del seny catalán, imprescindible para andar por el mundo bárbaro allende sus fronteras.


El comité de bienvenida a tan prestigioso Centro Educativo, donde se puede observar como las Montse, porque todas las azafatas recepcionistas han de llamarse Montse para que las crías de desarrapados, vagos y adictos a la bebida destripaterrones de allende Despeñaperros, aprendan que no hay nombre más venerado en el orbe ilustrado mundial, que el de Montse. De momento habrán de llamarles Señora Montserrat, nada de familiaridades nada más empezar, que les das la mano y se toman hasta el sobaco, ¡pues buenos son estos labriegos malolientes!.


Escogido ramillete de lo más prestigioso del profesorado del mundo mundial, o sea de Cataluña, podrá ser observado por los incultos, analfabetos más bien, seres enanos, que inicien su andadura por el conocimiento de la cultura más brillante que vieran los tiempos. Así podrán, al vislumbrar entre sus legañosos y tracomatosos párpados de inmigrantes harapientos, envidiar hasta rabiar, a esta raza superior en la que, si no del todo, porque su cerebro no da para más, habrán de convertirse tras largos años de aprendizaje.


Estos recios y marciales, a la par que apolíneos profesores, contarán chascarrillos y chistes de baturros, leperos y demás fauna inferior del mundo sin civilizar, para que vayan, los recién llegados mugrientos, aprendiendo a distinguir entre los elegidos por los dioses y la plebe despreciable e innecesaria.



 Con la generosidad que distingue a la clase superior catalana, de la escoria del resto de la barbarie circundante al Paraíso, proporcionaran a esas pequeñas criaturas inferiores y a sus progenitoras, aunque les repela en su interior la pequeña muchedumbre piojosa y maloliente, un agradable paseo para que puedan admirar el lujo y oropel de sus instalaciones educativas, sin igual en todo el mundo.

Hasta, si la roña corporal no es excesiva, cogerán en sus tiernos brazos a un retoño de alguna mendiga despreciable. Las Montse son así.



Observen y maravíllense de la generosidad de la clase docente y de Su Consellería, ante la visión del calzado que proporcionarán a estas bestezuelas, que como todo el mundo sabe deambulan descalzas, para que sus pezuñas puedan hollar con una comodidad rayana en el lujo asiático, las sagradas piezas que constituyen las aulas, auténticos templos del conocimiento y el saber catalán, o sea del mundo civilizado.

Así se inmortalizarán a estas sanguijuelas, con el uniforme del Centro, para que cuando sean mayores, si es que viven, que ya se sabe que son de tan mala calidad de fábrica estas plebeyas e infectas criaturas, que se mueren de nada que les entre, no como los catalanes, que gracias a sus prebostes nacionalistas, viven como mínimo diez lustros más, y en plena forma; pues cuando sean mayores puedan decir: ¡¿como me atreví, con esa cara de leproso con psoriasis, a presentarme ante tan bellísimas personas?, cuan agradecido debo estar el resto de mis días a la generosidad que tuvieron al vestirme con ropajes que harían palidecer de envidia al mismísimo Sha de Persia!, y postrados ante un busto de Pujol, harán una profunda reverencia cinco veces al día, mientras cantan alabanzas y loas a su salvador.

 Podrán gozar de espectaculares viajes en comodísimos trenes de última generación, en los que Viriato transportaba a sus tropas, en los que podrán conocer paisajes tan espectaculares como los de los polígonos industriales donde podrán deslomarse de mayores descargando camiones, a mayor gloria del Régimen Nazional-Catalanista.

Y si son aplicados, es decir si consiguen a los dieciséis años aprenderse la tabla de multiplicar del cero y del uno, les llevarán a Montserrat.

 Pero aquellos que no abracen la fe verdadera.

Aquellos que sean pillados en el recreo hablando la lengua del Maligno, y más si tienen acento de "Madrit".

Aquellos que no denuncien a sus amigos y familiares por hablar ese dialecto apócrifo del catalán que es el español (qué asco, me lavaré la boca con salfumán y agua bendita del Monasterio de Ripoll tras pronunciar tan malsonante vocablo).

Aquellos que se atrevan a comprar el Mundo o escuchar a Federico (que es uno de los muchos nombres de Satanás).

O aquellos que no recen seis jaculatorias a la Moreneta cada vez que se la pelen mirando una foto de la Ferrusola, serán expulsados sin miramiento ni piedad de ese ágora de la Cultura, de esa Morada de la Suma Sapiencia.




En el nombre del Padre...


...del Hijo...


...y del Espíritu Santo...


....Aaaaaaaaaaaamén.

martes, 11 de diciembre de 2012

LA CASA DE "TÓCAME ROQUE".

El caso es que Roque, en este caso, no se llama Roque, en todo caso Roc.

Pero tampoco.

Ni tampoco que el perro de San Roque no tenga rabo, en referencia, no al fiel can que acompañaba a tan celebrado santo, sino a la cualidad de perro, vago impenitente en español, de cierto personaje, ¡como no!, catalán de Unió Democrática de Cataluña, ese partido formado por ilustres mangantes, de los cuales, el único al que se le conoce existencia material, aunque bastante fantasmal, es a ese calvo con gafas color rosa que, ora aporrea con satánico frenesí, preso de convulsiones epileptoides; ora pasea  con unas muletas por las manifestaciones independentistas, aunque él no lo sea en "Madrit", aunque sí en "Barselona".

Si a ello le unimos que nació en Huesca, ya tenemos conformado el esquema de un psicótico-esquizofrénico-paranoide, que de haber caído por la consulta de Don Sigmundo Freud, a buen seguro que el buen doctor hubiera acabado ingresado en el frenopático más próximo a su domicilio.

Pero este post no va de la Pantera Rosa más famosa, detrás de la que inmortalizaran Blake Edwards y Henry Mancini.

Esto va de un perro bípedo, que lo que no le falta es ganas de mover la cola allá donde no debe, y que le ha costado, de momento, el puesto donde vagueaba y de donde cobraba jugoso estipendio, costeado por el Estado Opresor.

Este cánido roquense humanoide, bastante deteriorado, seguramente por la ingesta de bebidas espirituosas y la compañía de señoras de mala nota (putero y borrachuzo, en roman paladíno), que responde al nombre de Jaume, Jaimito para los amigos, entre los que no se deben encontrar los que han contraído nupcias, o disfrutan de un noviazgo, era hasta hace poco el Presidente de la Diputación (institución con un nombre que le viene al pelo) de Gerona.

Pues resulta que hasta hace unos días, este sátiro con pezuñitas bien calzadas, no destacaba en la esfera política nacional por nada más que ser uno más de la larga lista de parásitos que cobran la nómina después de estrujar nuestras "asauras", que no es poco, ni son pocos.

Pero mira por donde, el otro día cogió un pedal del trece, y no se le ocurre otra cosa que meterle mano por debajo de la mesa "repetidamente", a su colaboradora, la buena de Mireia (lo de buena es tan solo una muestra de mi infinita benevolencia).

También lo de buena es un decir, mal dicho por cierto, porque hay que ir más cocido que un langostino Pescanova, para meterle mano a semejante callo malayo.

No es que se justifique cualquier tocamiento por el hecho de que la señora esté de buen ver y mejor palpar, que diría esa bestia parda de las letras hispánicas, buen escritor, pero más animal que los que aparejan, y con un carácter que todavía andan Dios y el demonio peleándose para ver quién se lo queda.

Lo cierto es que el Jaimito, se ha disculpado diciendo que no se acuerda de nada, así de monumental debía de ser el petorro que se me cogió el "presi".

O eso, o que cuando vio a lo que le había estado tocándole el potorro, una vez que la metabolización del alcohol le permitió ser consciente de la perversión sexual que había perpetrado, o simplemente ser consciente y punto, hizo una amnesia protectora para evitar enloquecer.

Tampoco es descabellado que, cuando conoció el precio que por su silencio reclamaba la suripanta, espantado por su mal gusto y por el precio, que hasta para una militante de Unió, resulta algo excesivo, dado que las cosas se están poniendo dificilillas para expoliar cantidad semejante de cualquier organismo público para satisfacer el precio del tocamiento púbico; decidió borrar semejante experiencia de su mente y archivarla como una alucinación provocada por los vapores etílicos.

Porque 50.000 euros por tocarle la pepitilla a semejante esperpento, manda huevos.

Claro que ya se sabe que algunas mujeres tienden a sobrevalorar sus encantos, y en este caso, más que una sobrevaloración, es una exageración del tamaño del Himalaya, con Yeti incluido.

Yo creo, que a este elemento pernicioso, uno más entre la fauna nacional, por lo que habría que condenarle, no es por tocarle la parrusa a la colaboradora, que estoy por decir que no debió disgustarle (aunque me llamen machista), sino que habría que encerrarle en un psiquiátrico penitenciario, porque tras semejante experiencia, este depravado se toma dos viagras y ¡que tiemblen hasta los ornitorrincos del zoo!.

A fuer de ser sincero, tampoco es que el presidente pueda ser comparado con Clooney, en todo caso con algún pretendiente de la mona chita.

Me viene a la memoria una anécdota que se le atribuye, como tantas otras a Oscar Wilde, entre otros, y que aunque conocida, no deja de ser deliciosa.

Cuentan que el borde de D. Oscar se encontraba en una cena y en un momento de la cena, preguntó a la señora que se encontraba sentada a su lado: señora ¿usted se acostaría conmigo por un millón de dólares?.

La pava, ruborizándose, pero con unas pupilas por las que se podía ver a su través la codicia y lubricia que su alma atesoraba, le contestó: ¡por supuesto!.

La siguiente pregunta se tornó evidente, aunque la putilla, poseída por la posibilidad de trincar tan jugosa soldada por separar un palmo sus muslámenes y/o sus poderosas nalgas por un ratito, no vislumbró.

¿Y por un dólar?.

¿Por quién me ha tomado, caballero?, espetó indignada la falsa dama, rabiosa por la posibilidad de perder la anterior jugosa recompensa y solo por calentar durante un rato el torpedo amatorio de tan ilustre, aunque golfo partenaire.

Señora, lo que usted es ya lo sabemos, ahora, de lo que se trata es de saber el precio.

¿Se parece a lo de antes. o me lo imagino?.

Y ahora un chiste que oí una vez y que me gustó a rabiar, aunque seguro que a alguno no le gustará, y es que siesos y suspicaces no faltan  nunca.

Resulta que una vez se encontraron a cenar un judío y un catalán.

Después de degustar los más sabrosos manjares; de disfrutar de generosos y aromáticos caldos, y de fumar unos vegueros que hubieran hecho palidecer de envidia al mismísimo Fidel, llegó la hora de abonar la "dolorosa".

El silencio se podía oir desde kilómetros.

El ambiente solo se hubiera podido cortar con una motosierra de las de la matanza de Texas.

El uno ya había contabilizado hasta la última gota del gotelé del techo, mientras que el otro había hecho lo propio con las manchitas del terrazo del suelo.

Y de repente se escucha la voz de uno de ellos que, rompiendo este mágico, aunque ciertamente tenso y prolongado interludio, exclama: ¡camarero, la cuenta!.

Al día siguiente, en la prensa local, se pudo leer en primera página, y con grandes caracteres tipográficos, la siguiente noticia: 

CATALÁN ENFURECIDO ASESINA A JUDÍO VENTRÍLOCUO.


Y ahora las fotos de los protagonistas:

"EL TOCAFIGAS"

LA MISTERIOSAMENTE TOCADA.