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"...una nación bajo Dios, indivisible, con libertad y justicia para todos." (CONSTITUCIÓN DE LOS EE.UU)

Se puede engañar a algunos todo el tiempo y a todos algún tiempo, pero no se puede engañar a todos todo el tiempo.
(ABRAHAM LINCOLN)

¿Y tú, por qué los quieres tanto? —Porque vigilan el muro. Y dicen: "nadie va a haceros daño esta noche. No durante mi guardia" (AGUNOS HOMBRES BUENOS).
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CITA POLÍTICA CON ENJUNDIA

Las casualidades en política no existen. Y si se produce alguna, es que está cuidadosamente preparada.

Después de haberse zampado unos cubatas, la mujer se da la vuelta, mira al hombre fijamente a los ojos y le dice:

"Oye, quiero decirte algo, yo jodo a cualquiera, en cualquier momento y en cualquier lugar, su casa, la mía, en el coche...no me importa. Simplemente me encanta.

El tipo, con una sonrisa de oreja a oreja, responde,

"¿En serio?, ¡yo también soy político!...¿a qué partido perteneces tú?

SALVEMOS AL TIO PEPE

SALVEMOS AL TIO PEPE
SALVEMOS AL TÍO PEPE.

viernes, 4 de enero de 2013

¿QUÉ HAY DE LO MÍO?.

Si hay una frase en España que defina con exactitud y claridad meridiana la relación entre la Administración y sus admnistrados, aparte de la inmortalizada por Mariano José de Larra: "vuelva usted mañana", es la del ciudadano que se dirige a cualquiera de las miríadas de delegaciones, subdelegaciones, consistorios, chiringuitos o cuevas de extorsión y latrocinio de nuestra Administración.

En ocasiones se trata de la solicitud de un sustancioso bocado en forma de permiso para iniciar una actividad perniciosa para el prójimo, pero en extremo lucrativa para el demandante del favor del  sátrapa de turno, escondido bajo cualquiera de los muchos nombres presuntamente garantes de la imparcialidad y respetabilidad que se les supone, y para lo que se les creó.

En otras ocasiones esta frase se pronuncia por el administrado con mal disimulada, y apenas contenida, justa ira, ante la demora injustificable demora en conceder un permiso para un negocio absolutamente legal y encomiable, tras haber abonado la mordida correspondiente, que bajo el nombre de impuesto o tasa (por aquello de disimular), el honrado ciudadano, que con una ilusión y una intrepidez dignas de mejor empeño, a la altura de un Pizarro, o un Hernán Cortés, desespera cuando tras seis meses pagando préstamos, agua, luz, teléfono, vado y un interminable capítulo de facturas, ve como su expediente sigue durmiendo el sueño de los justos, mientras el Concejal del ramo asiste a agotadoras reuniones en las que sufre el tormento de trasegar paellas varias,  da buena cuanta (con gran sufrimiento de su cuerpo y espíritu) de caldos seleccionados por algún malandrín que no ha escogido correctamente la añada.

O quizá siga ocupando el maldito expediente el mismo lugar en el montón de asuntos pendientes de resolución y firma, porque por la maldita crisis el supermercado de la esquina ha disminuido el número de cajeras y se tarda un mogollón en hacer la compra; o como el bar habitual ha cerrado, el funcionario que casualmente lleva el "asunto", tarda algo más de las dos horas habituales entre que comienza a desperezarse para comenzar a hacer la lista de lo que ha de comprar, y el momento de volver (agotad@), a aposentar sus hermosas posaderas en el sitial del trono desde el que administra justicia administrativa.

Así que mimetizándose con el entorno del populacho, Mariano y su alegre pandilla, como durante los siete años de travesía por el desierto, eso sí, en Carroza Real con aire acondicionado y mueble bar bien surtido de viandas y licores, no han tenido tiempo, los pobres, de hacerse una idea de las necesidades de la chusma vocinglera, han parido la asombrosa idea de poner un buzón de sugerencias sobre las necesidades de la plebe.

Sabedores de que el populacho es caprichoso y tendente a pedir sin coto ni medida; sabios conocedores del espíritu derrochador de la gentuza que puebla nuestros pueblos  y ciudades, que con un espíritu guloso insaciable cual concejal de hacienda o urbanismo, son capaces de pedir, sin sonrojo ni atisbo de vergüenza, que no les suban los impuestos para poder hacer ¡¡¡tres comidas al día¡¡¡ y hasta los hay que demandan, en un intolerable rasgo de insolidaridad, que no les suban más el precio de la luz, que es que las velas les tienen ahumados los techos, y que ya están hartos de descongelar y cocinar con cerillas.

Conocedores de todo eso, ellos, en su magnánima preocupación por quienes les han llevado, con justicia divina, a rebajarse a gobernar las vidas y haciendas (ambas miserables y justamente desgraciadas) de tan desagradables especímenes, han decidido poner a disposición de las turbamultas que habitan más allá de los muros de la morada de los Dioses, un buzón de sugerencias donde, con el debido respeto, genuflexos  y alabando la misericordia de sus gobernantes, puedan depositar las exigencias o preguntas, a buen seguro exageradas y salidas de madre, de los parias de la Tierra. 

A buen seguro, dada la natural malicia de esas gentes (a la chusma me refiero, no a los benefactores de la humanidad que rigen nuestros miserables destinos), no faltarán solicitudes como:

*Anda y que os den por culo.

*Que os folle un pez.

*A trabajar vagos de mierda.

*¿Para eso pago impuestos?.

*A ver si utilizais los iPad para otra cosa que no sea para hacer sudokus o crucigramas.

O incluso los más osados tendrán el desparpajo de decir:

*¿No ibais a derogar la Ley del aborto?.

*¿No ibais a meter a los etarras en la cárcel?.

Tampoco faltarán los descarados que inquirirán acerca de:

*Con que ibais a bajar los impuestos ¿no?, y añadirán: ¡cabronazos¡.

*Toma Ley de incompatibilidades, la Cospedal con cuatro sueldos.

*¿La reforma de la Justicia solo consiste en poner tasas?.

A lo que se añadirá:

*Y la de sanidad en pagar más por las recetas.

Incluso habrá algún malicioso, que siempre lo hay, que insinuará que:

*A ver a qué amiguete le pagan Dios sabe qué favor, concediéndole la gestión de la sanidad.

Y así hasta el infinito, porque ya se sabe que otro de los dichos más famosos de este país de envidiosos y malpensados es:

PIENSA MAL, Y ACERTARÁS.

Así que ya saben esta recua de acémilas: si no saben qué necesitan sus súbditos, y necesitan que ellos se lo digan, que se vayan a su casa y que cobre quién sepa y trabaje.

Con razón Don Mariano José se pegó un tiro en la sien derecha.

No hay para menos.


Este Mariano murió de desesperación por España...

..Y este tiene a España muerta de desesperación.


1 comentario:

  1. Ha realizado Vd. un análisis perfecto de nuestras circunstancias.
    Un consejo: si a lo de "¿qué hay de lo mío?" agregamos el otro clásico "¡No sabe Vd. con quién está hablando!" es posible que se aceleren los trámites.

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