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Se puede engañar a algunos todo el tiempo y a todos algún tiempo, pero no se puede engañar a todos todo el tiempo.
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Las casualidades en política no existen. Y si se produce alguna, es que está cuidadosamente preparada.

Después de haberse zampado unos cubatas, la mujer se da la vuelta, mira al hombre fijamente a los ojos y le dice:

"Oye, quiero decirte algo, yo jodo a cualquiera, en cualquier momento y en cualquier lugar, su casa, la mía, en el coche...no me importa. Simplemente me encanta.

El tipo, con una sonrisa de oreja a oreja, responde,

"¿En serio?, ¡yo también soy político!...¿a qué partido perteneces tú?

SALVEMOS AL TIO PEPE

SALVEMOS AL TIO PEPE
SALVEMOS AL TÍO PEPE.

lunes, 15 de abril de 2013

EN EFECTO: NI OLVIDO, NI PERDÓN.

Desde que, finalizada la Guerra de Secesión americana, Abraham Lincoln lanzó aquella proclama de que ni una sola gota de un norteamericano debiera derramarse en una contienda civil, los texanos podrán estar orgullosísimos de su estrella solitaria, o cualquiera de los estados sureños que se adhirieron a la contienda en contra de los del norte podrá no renegar de su pasado, pero a nadie, al menos con algo más de cerebro que un berberecho con Alzheimer, se le ocurriría pedir públicamente volver a aquellos tiempos pretéritos del Sur esclavista y clasista.

Entre todos levantaron una gran nación, la más poderosa del mundo.

Todos se unieron en una sola bandera en la que cada estado tiene su estrella, ya no solitaria sino junto a las demás.

Todos, de mil razas y partes del mundo, se sienten orgullosos de su pasado y su presente.

Y por supuesto, no se les ocurre ir pidiendo subvenciones para desenterrar cadáveres de una contienda de hace dos siglos.

Los muertos los llevan en su corazón, en su memoria; porque la historia no tiene memoria, la memoria la tienen los individuos, las personas, los seres humanos, y por injusta que fuera la muerte de un familiar, hace dos siglos, a nadie se le ocurre reprochar a su vecino el bando en el que luchara en la batalla de Gettysburg.

Y si así lo hiciera, lo más probable es que acabara en alguna institución para enfermos mentales irrecuperables, o en alguna prisión rodeada de desierto y simpáticas serpientes de cascabel.

Claro que aquí, comparar a algunos especímenes con un ser humano, como no sea con un fósil de australopiteco mangantis resucitado por algun hechizo maligno, tiene delito, por más que algunos descerebrados se empeñen en tenerles como líderes, a pesar de ver como se ponen más morados de jugosas viandas y selectos caldos, que el uniforme de un costalero de Semana Santa.

No me extraña lo más mínimo que ciertos elementos perniciosos de la sociedad, dirigentes de bandas de facinerosos dedicados en cuerpo y alma al latrocinio más descarado, sin que se les mueva un solo músculo de su pétrea faz, bramen, porque llamarle hablar a esos sonidos desagradables que emiten sus  laringes erosionadas por el alcohol, aunque sea de excelsa calidad, y por las biliosas y venenosas babas que caen por comisuras, y que disimulan con la espuma de las cervezas que se trasiegan para mitigar los calores mitineros, es para hacérselo ver.

Preferiblemente por el Dr. Lecter.

Como cada año, pero no solamente en este día, aunque especialmente en este día, unos miles de dementes vociferantes, cargados de una bandera a la que ni ellos llaman la bandera de España, sino la bandera de la República, acto fallido que denota lo que les importa España, salen a las calles, que ya están bastante sucias de detritus como para que estos mangantes las ensucien más con su presencia liberticida, con sus ansias del dinero del prójimo, con, como dijo Arturo Fernández (el actor, chatines), sus feas caras.

Y salen a las calles a vociferar cual posesos, que quieren "La República".

Lo más curioso del caso es que, desde el año 1936, fecha en la que se acabó la pesadilla, han pasado 77 años, es decir, que si alguno de los que van en esas estampidas de búfalos humanoides hubiera tenido uso de razón a esa fecha (que ya es suponer que alguna vez hayan tenido el uso de la razón), es decir unos, pongamos una edad de 14 años, ahora tendrían 91.

O sea, que posiblemente, momias aparte, ninguno de los becerros que contaminan acústica y físicamente nuestras calles, vivió aquella época.

Pero, ¿eso que les importa?.

¿Qué les importa que los sucesores de aquellos a los que asesinaron en masa, ahora se dediquen a hacer caridad entre sus semejantes?.

Con lo perniciosa que es la caridad.

Lo que toca es la solidaridad, porque inevitablemente conlleva las subvenciones a quienes se solidarizan con sus semejantes. Semejantes menos en lo que toca al dinero, que ese solo lo tocan ellos.

Ya la primera República acabó con su primer Presidente exclamando que estaba, literal, "hasta los cojones de todos ellos" (los políticos), y cogiendo un tren a París, desde donde les envió un telegrama diciendo: "Estoy en París. He llegado bien".

Pero la Segunda comenzó mejor, y acabó aún mejor, y no acabó mejor todavía porque quién acabó con ella tuvo la suficiente misericordia para no hacer con ellos lo que ellos hubieran hecho con los otros, o sea, masacrarlos a cientos de miles.

No añoran una República Española.

No añoran la libertad, porque libertad ya tienen, y subvencionada.

No añoran un estado más justo.

Añoran más subvenciones.

Añoran impunidad ante los crímenes.

Añoran eliminar físicamente al disidente.

Y ahora añoran las leyes laborales que el Dictador, Don Francisco (cuya memoria sea siempre alabada), dictó, y por las que los trabajadores estaban más protegidos que nunca en toda su historia.

Pero solo de boquilla.

Porque lo que de verdad les pone es seguir cobrando las prebendas que sociatas y peperos les vienen concediendo.

Y cobrar por los despidos, y los ERES.

Si todos hubiéramos seguido su doctrina de: "ni olvido, ni perdón", Carrillo habría sido juzgado y condenado por genocida.

Si no hubiéramos olvidado y perdonado, no solo no tendrían sedes sindicales a costa del erario, es decir, de nuestros impuestos, sino que además en este momento estarían cumpliendo condena en un Guantánamo mil veces peor que el useño.

Si no hubiéramos perdonado y olvidado, esa puta rancia momificada que era la Pasionaria, no habría tenido su marcapasos para prolongar su miserable y execrable vida a costa de los impuestos de los españoles. Hubiera muerto entre estertores de una fibrilación cardíaca.

Si no olvidáramos y perdonáramos, esos nidos de víboras ponzoñosas que son el partido socialista y el partido comunista, estarían tan perseguidos e ilegalizados como el partido nazi en Alemania, o cualquier otro país del mundo civilizado.

Pero las gentes de bien perdonamos y olvidamos, y hasta nos relacionamos (con la debida prudencia), con aquellos que añoran un régimen de terror que llevó a matarnos entre hermanos hace más de 80 años.

¿Que no olvidan ni perdonan?.

Pero no se olvidan de cobrar, ni perdonan una subvención, que pensándolo bien, quizá se refería a eso ese vago redomado al que no se le conoce oficio alguno, ni actividad en pro de la comunidad.

Pero lo que más pena me da, no es que esos seres abyectos se suban a una tribuna (en la que debería haber una horca de la que se les debería colgar un ratito tras dar el mitin) y lancen sus mal articuladas palabras, propias de una mente enajenada.

Lo que más pena me da es que todavía haya quien les escuche y les crea.

Pero sabido es que si existe un jeta, es porque hay un imbécil dispuesto a mantenerle.

Yo, personalmente, cuando un cretino se me acerca para decirme que es el día de la celebración de la proclamación de la República (y lo hace porque no me conoce, porque de conocerme se libraría muy mucho, como de mearse en la cama), le contesto que prefiero celebrar el día 1 del mismo mes de abril.

Y com, además de gilipollas, son incultos, siempre tengo que recordarles que ese día 1 de abril es el de la proclamación del fin de la Guerra Civil.

O el de la Victoria, si así lo prefieren.

Y al que no le guste, que se quede con "su República".

Y que le den por culo.

BAJO LA BANDERA DE MI PATRIA, NI VAGOS, NI LADRONES, NI INDESEABLES...

...COMO ESTE.

3 comentarios:

  1. Gritan como posesos porque quieren renovar el odio y,en el fondo, claman para sí el derecho a practicar eltiro al blanco con la clase eclesial o recomenzar con la quema de iglesias.
    A los posesos acaba saliéndoles rabo. Ya el hecho de olvidad cual es la bandera de España los define, u olvidar también el Día de la Victoria, 1.04.2013. Sería bueno que una mano bondadosa colocase en los pupitres de sus señorías, una copia del texto del Parte de la Victoria, cuando el ejército rojo fue definitivamente vencido y derrotado.
    Pero estos cabrones, como bien dices, quisieran recuperar la seguridad laboral sobrevenida con el Gobierno de Franco.
    Un saludo

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  2. Muy buen post,pero desde luego yo no deseo a la monarquia que nos gobierna.Luego, habria que echarle algo de imaginacion,para saber que clase de gobierno queremos.No seria nada malo volver a una Dictadura digo yo,un saludo mi capitan,

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  3. No había visto yo las imágenes del aquelarre republicano del otro día y, la verdad, me he quedado alucinado viendo las filas de banderas republicanas, rusas y negras... que no sé muy bien qué quieren decir estas últimas, a no ser que se refieran al luto que sembró la República que tanto reivindican.
    Lo que más pena, o rabia, me da es que toda esta gentuza vive a costa de nuestros impuestos, bien liberados e intoxicando las mentes de la ciudadanía... mientras uno tiene que dejarse los sesos intentanto llegar a fin de mes.
    Pero ya llegará el día, ya...

    Un saludo, Capitán.

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