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Las casualidades en política no existen. Y si se produce alguna, es que está cuidadosamente preparada.

Después de haberse zampado unos cubatas, la mujer se da la vuelta, mira al hombre fijamente a los ojos y le dice:

"Oye, quiero decirte algo, yo jodo a cualquiera, en cualquier momento y en cualquier lugar, su casa, la mía, en el coche...no me importa. Simplemente me encanta.

El tipo, con una sonrisa de oreja a oreja, responde,

"¿En serio?, ¡yo también soy político!...¿a qué partido perteneces tú?

SALVEMOS AL TIO PEPE

SALVEMOS AL TIO PEPE
SALVEMOS AL TÍO PEPE.

domingo, 30 de junio de 2013

SAN ALFREDO CAPONE, PATRÓN DE HACIENDA.

Partamos de una base innegable: hay que pagar impuestos para tener servicios públicos. Punto.

Por ejemplo, hay que pagar impuestos para que hagan carreteras, donde te pueda cazar un radar camuflado entre las marfileñas piernas de una Lituana, que ejerce su profesión para que la mafia correspondiente no se haga unos auriculares con las orejas de su padre.

Mafia que, a su vez, es controlada por una policía, que también pagamos con  nuestros impuestos, y que lo hace con un material que haría vomitar al dueño de una chatarrería especializado en compra de coches de moros, de esos que vemos, año tras año, cruzar la Península de norte a sur, cargados hasta los topes de cuanta basura han podido acumular el resto del año.

Coches que la última vez que pagaron el impuesto de circulación fue el mismo año que pasaron la ITV, inspección en la que guardaron cola detrás del coche de Escipión el Africano cuando lo puso a punto para la campaña de Cartago.

A ver quién tiene cojones de pararlo.

Esos mismos impuestos que pagamos para que esos mismos moros, que deciden quedarse de forma ilegal en España, puedan escolarizar a sus vástagos y tener derecho a transporte gratis, comedor gratis, actividades extraescolares gratis, asistencia sanitaria gratis, recetas gratis, y puteo y hostiaje de sus féminas gratis.

También son los mismos impuestos que sirven para que zánganos, zánganas y zánganes, abarroten los campus de las innúmeras Universidades donde cátedros y adosados se dedican a la tarea de adoctrinar en la vagancia y el sectarismo, para que el zanganerío pueda con eficiencia inigualable deglutir litros de bebidas espirituosas y fumar los más selectos derivados de plantas con efectos idiotizantes, mientras debaten, en un profundísimo coloquio entre sus iguales, cual es la mejor forma de obtener un cum laude en vagancia impenitente.

Claro que más idiotas ya no los pueden volver.

Repetid conmigo: El Manzanares desemboca en el lago Titicaca.

Idénticos impuestos que sirven para que un tal Rosell pueda recibir unas dádivas para comprar rulos con los que cardar sus guedejas occipitales y así tener un aspecto de "lailo apañao".

Impuestos que son los mismos que tenemos que aflojar para que los descendientes de Alí Babá puedan dejar los siete mares, y hasta los que pudieran descubrirse en algún planeta ignoto, vacíos de todo ser con cáscara y bigotes.

Vamos que si en lugar de Sigourney Weaver y sus amigos, van en la nave un grupo de sindicalistas andaluces, se comen a Alien, a los alienitos, y a la madre que los parió, de una sentada.

Que si se les aparece el bicho, decir "pisha la gamba de todas las gambas" y comerse hasta los ojos del bicho, es todo uno.

Aliens antes de acabar rebozados "a la gabardina" para los chicos de "p´a la saca".

Y no olvidemos que esos impuestos sirven para hacer que se haga realidad aquel dicho tan famoso de que un niño viene con un pan bajo el brazo; y eso solo lo consigue un sindicalista andaluz con la invención de la máquina del tiempo, que eso debió suceder cuando alguno de sus congéneres logró encontrar trabajo antes de nacer, solo que la señora Alaya, no sé por qué, no se lo acabó de creer.

Será que tenía la regla cuando se lo explicaron, y ya se sabe de los cambios de humor de algunas féminas en esos días.

Y claro semejante invento precisó de una subvención.

También sirven esos impuestos  para que periódicamente, pero sin abusar, los cineastas españoles nos ilustren sobre las canalladas ocurridas en el bando nacional durante la contienda civil, a la par que nos muestran la verdadera cara de las milicianas, señoras elegantes, muy limpias y aseadas, con un comportamiento rayano en lo versallesco.

No como las guarras de la derechona, tan relamidas tan dadas a darse el pisto haciendo caridad con el que nada tiene, con lo que eso molesta a los pobres.

Por no hablar de los que se dedican a mostrar la verdadera cara de los curas, que como todo el mundo sabe, se dedican a toquetear, todo el día y sin parar, el pajarito de los tiernos infantes de izquierdas que caen en sus malignas garras, que por algo los fusilaría, quemarían y despeñarían.

Algo habrían hecho.

No podemos dejarnos en el tintero la subvención, más que justificada, a los nacionalistas, para que puedan estudiar a fondo, ¿cómo si no podría avanzar la ciencia?, el ciclo reproductivo del fardacho barretinado del Alto Ampurdán, o de la cucaracha pajillera del valle de Arán.

O para que puedan expandir su ya vasto Imperio, allende sus fronteras, a la par que nos ponen en nuestro sitio y pagamos nuestro pecado de sojuzgamiento de la raza catalana, o vasca, a la que injustamente se arrinconó durante la Oprobiosa.

Repasen si no su enciclopedia Álvarez, compendio del fascismo de la época, donde junto a la raza negra, la blanca, la rojiza, la amarilla, y la aceitunada, no aparecían la vasca y la catalana.

Imperdonable olvido que merece la reparación de semejante menoscabo con el reparto de unos cientos de millones, mejor si son unos miles de millones, de euros, salvo que queramos seguir haciendo una injusticia semejante al progrom habido durante la dictadura, que como todo el mundo sabe, dejó prácticamente despoblados ambos territorios.

No podemos olvidar la necesidad de invertir nuestros míseros impuestos en fomentar el pacífico movimiento aberchale para retribuir con justicia sus desvelos por la paz, eterna, de sus semejantes, pero poco; que eso de tener que matar todo el día y sin parar, es muy cansado, además que conseguir tener esa cara de bestia parda con tintes de hortera de bolera de los años sesenta, no se consigue así como así.

Para conseguir esta bel-la figura se precisan varias subvenciones. No es fácil.

Bueno, pues hecho un somero repaso a las más que justas asignaciones de nuestros impuestos, no queda más remedio que glosar y loar al personaje del día.

¿¡Qué digo del día!?, ¡del milenio!.

Ese Ángel de la Guarda del contribuyente, que todo contribuyente necesita un Ángel a su lado para que no se escaquee a la hora de aflojar la buchaca, como los héroes romanos necesitaban a un auriga a su lado, que a la vez que sujetaba la corona de laurel, le daba la vara diciéndole: ¡recuerda que solo eres un hombre!; pues el contribuyente español necesita a su lado todo el tiempo a un inspector de hacienda que le vaya recordando: ¡recuerda que solo eres un puto contribuyente, paga mamón!, mientra sostiene sobre su cabeza un formulario de la más que famosa "paralela".

No debe confundirnos su aspecto exterior, parecido al del primo feo de Drácula; ni su voz entre la de un vicetiple de los niños cantores de Viena con vegetaciones y la de un gangoso de los chistes de Arévalo.

Tampoco debemos confundir sus palabras con amenazas de chulo de barrio.

No; él lo hace por nosotros, por nuestro bien

Porque Hacienda somos todos.

Ya lo dijo Cristóbal el otro día: ni un denesí se escapa a las garras, perdón, a las inspecciones de esos esforzados sheriffes de Nottingham modernos.

De hecho, el error cometido con la larva menor del degustador de licores de alta graduación mayor del reino, ha sido debido, no al blanqueo de capital para ocultar los beneficios de una ONG para tratar niños con cáncer (que ya se sabe que el mejor tratamiento es el que no se da, y así dejan de sufrir), ni para pagar (con nuestros impuestos) unos folios de sandeces y memeces por parte de nuestros gobernantes.

No, nunca, jamás.

El error ha sido debido a los millones de operaciones que se realizan diariamente, que ya se sabe que los ordenadores españoles no tienen memoria, solo un vago recuerdo, y así cualquiera se puede confundir.

Ordenador Mariamanuela, prima de Berta, utilizado para el control de los agujeros negros.

No tiene la menor importancia que esas fincas no se hubieran vendido ni comprado desde hace cincuenta años, y que consecuentemente mal se pueden equivocar los notarios o registradores en operaciones que no se han realizado nunca.

El caso es que el celo puesto por Cristóbal es encomiable. Nunca daremos suficientes gracias ala Altísimo por habérnoslo enviado.

Como tampoco podrá dar suficientes gracias Sergi Arola por la "inspección", efectuada a su restaurante, un infecto cuchitril de dos estrellas Michelín.

Con esta discreta actuación se han conseguido dos cosas: una, que D. Sergi tenga la oportunidad de emigrar a un país civilizado y aprenda como se vive sin terrores nocturnos.

Y la otra que Hollywood tenga la oportunidad de hacer remakes de famosas películas y series: Los intocables de Elliot Ness (con Cristóbal en el papel de Robert Stack); los Hombres de Cristobalson; La noche de San Valentín; La noche de las paralelas rotas, y así hasta un sinfín de películas.

Hasta una porno basada en la famosa Taras Bulba, aprovechando su parecido (por la alopecia) con Yul Brinner, que se podría titular: "Tara en la vulva".

Al fin y al cabo, ¿qué impuestos paga este defraudador asqueroso?.

Así, a bote pronto, solo se me ocurre: El IBI; permisos de apertura; recogida de basuras; alcantarillado; impuestos varios sobre la electricidad; impuestos varios sobre el agua; impuestos varios sobre el teléfono; impuestos varios sobre el gas; IVA sobre los alimentos y bebidas; IVA sobre el menaje, sobre el servicio de lavandería, sobre todo el mobiliario y electrodomésticos; sueldos con la seguridad social suya y de sus empleados; el impuesto de sociedades más alto de la UE.

Y si después de todo esto gana algo, aparte de una cama en la unidad de coronarias, cuando llega junio, a pagaaaaaaaar.

Eso por no hablar de lo que tiene que pagar por un asesor para que le haga la declaración trimestral, del IVA, de módulos...y para hacer de recaudador de un IVA que a lo mejor no le han pagado, pero que él sí que tiene que pagar.

Así que bien merecido se tiene que por una deuda de 130.000€, tenga que pagar 300.000, y que le entren cuando está abierto el restaurante con clientes, y que le precinten la mesa asesina y la licorería, que hay que erradicar toda tentación de pecado.

Y que dé gracias que no le metieron la fregona por el culo bien empapada en lejía para sanearle los bajos fondos, y que no le metieran la fuchinga en la minipimer para hacer un sorbete de papaya.

Se lo tiene bien merecido por tonto.

¿No hubiera sido más productivo que hubiera evadido todo lo ganado y hubiera dejado de pagar a los empleados?.

¡Si sale más a cuenta, bobo, si es que salís de Cataluña y se os olvida cómo robar!.

Si no pagas a nadie y te llevas toda la pasta a Suiza, como tantos, no pagas los despidos por insolvente; si quieres regularizar, pagas solo el 10%, y si además haces unos cuantos negocietes turbios, lo más que te puede pasar es que, si no te pilla un Elpidio que jode la instrucción y salgas incólume, te condenen a seis o siete años de cárcel, y cuando salgas a los dos o tres años, te vas a vivir a tan ricamente a cualquier paraíso tropical.

Lelo, que eres lelo.

A ese cabrón me le vas precintando la sombrilla de la terraza.

3 comentarios:

  1. Pero que divertido post,lo malo es que ante el gran hermano,ni Dios se libra de apoquinar los cuartos a la Hacienda.Bueno siempre hay ejemplares singulares que se libran,un caso nuestra idolatrada infantita Cristina,jejeje,un saludo mi Capitan,

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  2. ¡Juajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuaaaaaaa!
    Y
    ¡Plasplasplasplasplasplasplasplasplasplasplasplasplasplasplasplasplasplasplasplasplasplasplasplasplasplasplasplasplasplasplasplasplas!
    Como De Costumbre BRILLANTÍSIMO,Querido Capitán-
    Un Gran Abrazo
    Un Brindis Por La ESCOBA JUSTICIERA
    Y
    ¡¡RIAU RIAU!!

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  3. ¡Suerte que existe la ironía, Capitán!
    Suerte porque si no existiera, tras leer el parte del "choriceo" y el "saqueo" de Hacienda y su Ministro transilvano, la tentación me obligaría a patear el ordenador, coger una toalla y irme a la playa a siestear hasta el fin de mis días.
    En cuanto a lo del pobre Arola, decir que con él se ha hecho un flaco favor a la "marca España", que al final no sabremos si es una campaña de márquetin o el nombre de un nuevo impuesto.

    Un saludo, Capitán.

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