CITAS FAVORITAS

"...una nación bajo Dios, indivisible, con libertad y justicia para todos." (CONSTITUCIÓN DE LOS EE.UU)

Se puede engañar a algunos todo el tiempo y a todos algún tiempo, pero no se puede engañar a todos todo el tiempo.
(ABRAHAM LINCOLN)

¿Y tú, por qué los quieres tanto? —Porque vigilan el muro. Y dicen: "nadie va a haceros daño esta noche. No durante mi guardia" (AGUNOS HOMBRES BUENOS).
ALICANTE DESDE EL MACHO DEL CASTELL
EL MIRADOR DEL PONOIG

POLOP DESDE EL PONOIG

POLOP DESDE EL PONOIG

SEGUIDORES FIELES

CITA POLÍTICA CON ENJUNDIA

Las casualidades en política no existen. Y si se produce alguna, es que está cuidadosamente preparada.

Después de haberse zampado unos cubatas, la mujer se da la vuelta, mira al hombre fijamente a los ojos y le dice:

"Oye, quiero decirte algo, yo jodo a cualquiera, en cualquier momento y en cualquier lugar, su casa, la mía, en el coche...no me importa. Simplemente me encanta.

El tipo, con una sonrisa de oreja a oreja, responde,

"¿En serio?, ¡yo también soy político!...¿a qué partido perteneces tú?

SALVEMOS AL TIO PEPE

SALVEMOS AL TIO PEPE
SALVEMOS AL TÍO PEPE.

domingo, 9 de junio de 2013

¡¡¡SUJETADME QUE ME LOS COMO!!!.

Esteban, esa fiera corrupia, ese Cruzado de la limpieza ética, esa bestia parda de los corruptos, ha hablado.

Palabra de Mariano, te alabamos Señor.

Esta vez, el Mago de Oz que mora en la Moncloa le ha enviado su Espíritu, no se sabe si en plasma o en LED, se ha aparecido a Esteban, se ha introducido en lo más profundo de su alma, cual lengua de fuego de Pentecostés, y le ha ordenado convertirse en Leónidas para defender el paso de las Termópilas contra la invasión de los ultracorruptos.

¡Hombre, si nos tomamos al pie de la letra la historia del esforzado Leónidas, no es que salga muy bien parado nuestro esforzado, relamido y archipomposo, rayano en lo blandito-sarasón, Esteban!.

No ya porque, pese a su entrega y valor, a Leónidas y sus hoplitas les dieron unas manitas hasta que los reunieron con sus antepasados en un estado manifiestamente mejorable.

No, no es por eso, que al fin y al cabo siempre les qudaría el consuelo de que se trata de un hecho heroico.

La cuestión es que, como siempre, cada eslógan, frase con pretensiones o arenga a sus incondicionales, parece salido de la boca de Fray Gabilondo, o del Abad Alfredo.

Vamos a ver Esteban, que parece que pasas más tiempo alargando las pestañas y doblándote con primor las mangas de la camisa blanca, que preparando lo que vas a decir.

¿Tú, primor de la lelería, capullito de alhelí, blandito cual callo madrileño, te has parado a pensar en lo que has dicho?.

Supongo que los que babean cada vez que con tu primorosa boquita, pausadamente para que no se te corra el maquillaje, o para que no se te escape una línea de expresión indebida, desgranas las IM-PLA-CA-BLES medidas con las que vas a castigar a los corruptos, habrán entrado en un estado de éxtasis que a su lado haría parecer a San Juan de la Cruz como un latin king al que le han robado la novia.

Pero lo que en realidad has hecho, comparándote con un Leónidas moderno, ha sido decir que son legión ingente los corruptos en los peperos valencianos, y que unos pocos, un puñado de valientes (siempre que no se os arrugue la pechera, o se os roce el cuello de la camisa, o se os corra el rimmel con "la suor") sois los que luchan contra unas hordas cuasi infinitas de depredadores del erario.

Vamos, que apareces por una sede del PP en Valencia, y si sales con un calcetín, y sin que te profanen cuanto agujero libre tengas, ya te puedes dar con un canto en los dientes.

¿Es eso lo que querías decir, mi amooool?.

Claro que, posiblemente, no hayamos captado bien tu mensaje.

Posiblemente no estemos al alcance de tu intelecto que se intuye al ver esa alopecia incipiente, esa frente despejada casi hasta el cogote, y enhiesta cual torre vigía del levante valenciano.

U otra cosa más soez.

Quizá, solo quizá, hayas querido decir, primorosa caléndula del valle, que toda la dirección del partido no es capaz de mandar a escardar cebollinos, o a descapullar monos babuinos, a nueve imputados/procesados que en los mandos de las manípulas peperas pululan y campan por sus respetos.

Bueno, sí, ya sé que, por ejemplo, mover de su silla a Luis el Gordo, también conocido como Luis 17, por aquello del porcentaje, vendría a ser como mover la Gran Pirámide, pero es que no hace falta que te arrugues la camisa, ni que terribles manchas a lo Camacho vengan a deteriorar tu impoluta imagen sombreando tus delicados sobacos, en tu caso huecos axilares.

Basta con que lo expulses del partido.

¿Captas la idea, zorro de la huerta?.

Tampoco parece que Blasco, un señor de casi 70 años, tenga mucho que hacer frente a un tan musculado efebo como tú.

Bastaría, y perdona que me atreva a dirigirme a tí para decirte lo que debes, o no debes hacer, pero bastaría con que te aparecieras en carne mortal, con el sol a tus espaldas, (nunca mancilladas por la carga de bultos, sacos u otros objetos que portean en ocasiones las turbamultas populacheras), con el dedo índice de la mano derecha extendido a modo admonitorio, y dirigiéndote al corrupto, mientras el astro rey forma una aureola de luz cegadora alrededor de tu egregia testa, le espetaras con tu atronadora voz: ¡a la puta calle!.

Y se acabó el problema.

Aunque después tuvieras que confesarte con la Madre Superiora del Convento, Sor Aya, y lavarte la boca con jabón de Rosas Lux, el jabón de las estrellas, por semejante exabrupto.

¿Tú ves como no es tan difícil, Esteban?.

Ya sé que eso supondría una violación de tu natural bondad y bonhomía, pero un caballero, a veces, debe comportarse como un carretero.

Y así, entre nosotros, ahora que no nos escucha nadie, a las churris, o los churris, lo que prefieras, esa fiereza les pone.

Además, siempre puedes escenificar la defenestración de forma más teatral, a la par que más epatante y acojonante.

Te pones delante del corrupto; te haces rodear de varios Directores Generales, lo más fornidos posible; con los brazos en jarras, como Vicente Parra o Luis Mariano interpretando La Violetera, y mientras éstos (los Directores, no Vicente o Luis, que ya están criando malvas), te sujetan por los brazos, con cuidado de no arrugarte la camisa, o desdoblarte las mangas, soltando espuma por la boca (lo que conseguirás fácilmente con un poco de ese jabón Lux, el jabón de las estrellas), gritas a todo pulmón (aunque después tengas que hacer gararismos para la laringitis): ¡¡sujetadme, que me lo como!!.

Eso acojona que no veas.

Eso sí, no forcejees mucho, que igual te sueltas y entonces, a ver que haces.

Mira Esteban, yo creo que la comparación con Leónidas y las Termópilas no ha sido correcta del todo.

Verás, yo creo que se ajusta más a la realidad la leyenda del Mascarat, una zona de desfiladeros entre riscos al borde de la mar, de la costa entre Calpe y Benidorm, donde, cuenta la leyenda, vivía un bandolero, el Mascarat (enmascarado), que atracaba y se apiolaba a cuanto despistado viajero pasaba por sus dominios.

Aunque también cuenta otra leyenda que el Mascarat no era otro sino Judas Iscariote, que tras vender a Cristo por 30 monedas de plata, aprovechó una oferta del Tajo Judío (predecesor del Corte Inglés), y se vino para estas costas, más apacibles y donde la expansión del negocio del latrocinio era más posible que en la Judea de aquellos tiempos, donde los romanos, antes de que llegaran los moros, hacían de las suyas y copaban el negocio.

Eso cuadra más, porque, la verdad Esteban, yo no te veo con un taparrabos, sucio, sudoroso y con el pelo sin Sunsilk.

¡¡Qué horror!!.

Si Jerjes se encuentra algo asi, frente a frente, en las Termópilas, sus tropas hubieran muerto de peste...de la diarrea que le da.

4 comentarios:

  1. Siempre pensé que Esteban es uno de esos tipos cuyo rostro está hecho de cemento armado. Es capaz de salir a la palestra, decir la mayor burrada del año y no despeinarse lo más mínimo... llueva, nieve o sea apedreado.
    Su semblante siempre es el mismo, e incluso en la situación más violenta, es capaz de esbozar una sonrisa.
    Sonrisa que lo hace más miserable, si cabe.

    Un saludo, Capitán.

    ResponderEliminar
  2. ¡Que No Lo Sujeten, Que Podría VERSE EN UN COMPROMISO SI SE SUELTA! Porque Este, como Su JEFE Tampoco TIENE "HUEVOS" EN LA CESTA, CAPITÁN!
    Juajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajua
    Un Cordial Abrazo
    y
    ¡¡RIAU RIAU!!

    ResponderEliminar
  3. Con el careto que tiene el gacho ya paga.Desde luego el cemento armado se instalo en La Moncloa,un saludo my Capitan,

    ResponderEliminar
  4. Pues me ha gustado. Y además me he reido un rato también debido, será, a que e tipo en cuestión...como que no es muy santo de mi devoción

    ResponderEliminar

Aviso a navegantes: Debido a las incursiones de un troll faltón (pariente de una mora boba), me veo obligado a moderar los comentarios. Os ruego disculpeis las molestias.